Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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La semana santa en la tierra de Jesús el 2018

La Semana Santa en la tierra de Jesús

Miercoles 28 Mar 2018 | 11:57 am

Jerusalén (Tierra Santa) (AICA): Como cada año, miles de peregrinos visitarán Jerusalén para celebrar la Semana Santa. Acercándonos a estos lugares escuchamos su voz con el eco de la realidad geográfica que Jesús vivió, pero además es importante dar apoyo a la obra de Tierra Santa, porque Tierra Santa no solo son piedras antiguas de museo, sino que son las piedras vivas de nuestras comunidades”, escribió el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, en la carta enviada a los obispos de todo el mundo alentando a la “Colecta pro Terra Sancta” que se realiza el Viernes Santo.

El programa de las celebraciones comenzó el Domingo de Ramos con una procesión desde la iglesia de Betfagé, en la ladera del monte de los Olivos hasta Getsemaní y finalizó en la iglesia de Santa Ana en la Ciudad Vieja.El Jueves Santo, 29 de marzo, momento en que los fieles conmemoran la última cena y los momentos previos al apresamiento de Jesús, las celebraciones serán en la iglesia del Santo Sepulcro, el Cenáculo y la iglesia del Cristo Redentor. Posteriormente se realizarán lecturas en diferentes idiomas en la basílica de la Agonía en Getsemaní, seguida de una procesión con velas hasta el Monte Sion.

El Viernes Santo, día de la crucifixión de Jesús, se iniciará con una procesión a lo largo de la Vía Dolorosa, en que están marcadas nueve de las quince estaciones del Viacrucis. Durante la tarde se celebran procesiones fúnebres en el Santo Sepulcro, el Jardín de la Tumba y otras iglesias de la Ciudad Vieja.

El Domingo de Pascua, la resurrección del Señor se celebrará con procesiones, lecturas y misas en distintas iglesias.

El lunes de Pascua, 2 de abril, las celebraciones se trasladan a Emaús, conmemorando el episodio del Nuevo Testamento en que Jesús se apareció allí a dos de sus discípulos y compartió con ellos el pan. En ese día se celebran misas solemnes en diferentes lugares de Emaús.

Llamamiento a la Colecta Pro Terra Sancta del Viernes Santo
Como cada año, el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, envió a los obispos de todo el mundo un llamamiento para la “Colecta pro Terra Sancta” del Viernes Santo.

“Acercándonos a estos lugares escuchamos su voz con el eco de la realidad geográfica que Jesús vivió, pero además es importante dar apoyo a la obra de Tierra Santa, porque Tierra Santa no solo son piedras antiguas de museo, sino que son las piedras vivas de nuestras comunidades”, escribió el cardenal Leonardo Sandri.

Edificar la Iglesia de Tierra Santa, en sus edificios de culto y en sus piedras vivas es responsabilidad de todas las Iglesias particulares de la cristiandad.

Por su parte Fray Francesco Patton OFM, Custodio de Tierra Santa señaló: “El primero en proponer una colecta, no solo para el Viernes Santo sino para la Iglesia de Jerusalén, fue San Pablo que, hace casi 2.000 años, quiso de esta manera expresar el vínculo que hay entre la Iglesia de Jerusalén y las Iglesias presentes en todo el mundo.”

“Nuestro desafío más grande es ante todo el mantenimiento de los santuarios. Algunos necesitan intervenciones de mantenimiento extraordinarias y esto requiere un gran esfuerzo, mucha energía y muchos recursos”, expresó por su parte Fr. Ramzi Sidawi OFM, ecónomo de la Custodia de Tierra Santa.

“La segunda –agregó el ecónomo- es la de las piedras vivas de Tierra Santa, de nuestras parroquias y de las escuelas. Escuelas y parroquias tienen siempre muchas necesidades que requieren muchos recursos por nuestra parte”.

Y además: Acogida a los peregrinos, institutos de estudio e investigación y numerosas obras de ayuda a los pobres. Varias respuestas al especial contexto multirreligioso, político y sociocultural en el que está llamada a vivir la comunidad católica de Tierra Santa, con sus diferentes rostros, organismos y familias religiosas.

“Invito a la solidaridad de todos los cristianos del mundo, en este momento donde realmente necesitamos sostener la presencia cristiana en Oriente Medio”, concluyó Fray Ramzi Sidawi OFM. +

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la heroica labor de muchos cristianos en Siria. Testimonios.

15 de marzo de 2018 1:20 pm

La incansable labor de la Iglesia Católica a 7 años de iniciada la guerra en Siria

POR MARÍA XIMENA RONDÓN | ACI Prensa

 

La Hermana María Sponsa Iusti Ioseph del Instituto del Verbo Encarnado con ciudadanos sirios / Foto: Hna. María Sponsa Iusti Ioseph

La Hermana María Sponsa Iusti Ioseph del Instituto del Verbo Encarnado con ciudadanos sirios / Foto: Hna. María Sponsa Iusti Ioseph

 

Hoy 15 de marzo se cumplen siete años desde que estalló la guerra civil en Siria, que ha dejado un saldo de más de 511 mil muertos y más de seis millones de desplazados.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados reveló en un informe que actualmente hay 13,1 millones de personas en situación de necesidad en Siria de los cuales 5,3 millones son niños. Además, más de 5 millones y medios de sirios han huido al extranjero.

Según informó Cáritas italiana en un reporte, cerca de tres millones de niños no van a la escuela por la guerra.

El Cardenal Mario Zenari, Nuncio Apostólico en Siria, expresó recientemente que debido a la guerra en ese país se vive “el infierno” en la tierra, “especialmente para niños vulnerables”.

En todo este tiempo la Iglesia ha luchado por mantener viva la fe de los cristianos de ese país, que son perseguidos por los extremistas o que han sido afectados por el conflicto, y por brindar ayuda material a todos aquellos que sufren.

Además, en repetidas ocasiones el Papa Francisco ha hecho un llamado a la paz en Siria y ha pedido la protección de los inocentes, especialmente de los niños.

También en estos años se ha conocido el testimonio de religiosos que han acompañado a la población y de misioneros extranjeros a quienes se les ofreció la oportunidad de volver a sus países cuando estalló el conflicto, pero ellos optaron por quedarse.

Una de estos es el de la Hermana Guadalupe del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). Esta religiosa argentina llegó a Siria en el 2011, justo el año en que comenzó la guerra, y a inicios del 2017 tuvo que regresar a su país de origen. Actualmente recorre varios lugares para dar testimonio de los sufrimientos y el valor de los cristianos en el país asiático.

En una entrevista concedida a ACI Prensa, dijo que los cristianos son “los mártires de nuestros tiempos” y que “están dispuestos a dar su vida y a que les corten la cabeza por testimoniar a Jesucristo”.

El IVE tiene dos casas en Alepo, ciudad que fue liberada del control de los terroristas en diciembre de 2016 y es una de las más castigadas por el conflicto. En ambas alojan a decenas de estudiantes provenientes de diversas partes del país. También han acogido a familias cuyas casas fueron destruidas por los bombardeos.

En Alepo los salesianos también tienen un oratorio donde atienden a unos 750 niños. Un sacerdote salesiano originario de esta ciudad, el P. Pier Jabloyan, explicó a ACI Prensa que el objetivo es ayudar a los pequeños en su educación y “generar un ambiente pacífico” para que conozcan a Cristo.

“Esta es la misión de los salesianos con la gente de Alepo. Somos tantos los religiosos que decidimos quedarnos como los franciscanos, jesuitas, las misioneras de la caridad y tantas congregaciones que están empeñadas en socorrer al máximo posible de gente que sin ayuda no pueden vivir”, expresó el P. Jabloyan.

Otro sacerdote salesiano que decidió quedarse en Siria es el P. Alejandro León, originario de Venezuela. El presbítero contó a ACI Prensa que se dedica a trabajar con jóvenes. Los ayuda a formarse para que puedan ayudar a reconstruir su país.

Otra religiosa que ha obrado a favor de los cristianos es la Madre Agnes, originaria de el Líbano. Luego de que estalló la guerra, esta religiosa de 66 años ha salvado de la destrucción el patrimonio cultural de los cristianos. Extrajo los iconos, manuscritos y lienzos del monasterio de Santiago el Mutilado, ubicado 60 kilómetros al norte de Damasco.

Esta religiosa también ha sido intermediaria para la liberación de los cristianos secuestrados. En 2014 negoció por teléfono con el líder máximo de Al Qaeda en la zona fronteriza con el Líbano la liberación de nueve monjas greco-ortodoxas secuestradas.

Durante el año 2017, se ha conocido la labor de organizaciones humanitarias como SOS Chrétiens d´Orient y de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) que han colaborado en la reconstrucción de iglesias destruidas durante los enfrentamientos o ataques terroristas.

Algunos de los templos son la Catedral católica greco-melquita de Nuestra Señora de la Paz en la ciudad de Homs y la iglesia greco-ortodoxa de San Elíasen Maalula.

En la ciudad de Alepo, los franciscanos la Custodia de Tierra Santa, que administran la Iglesia latina de San Francisco de Asís, han asistido a las decenas de familias que han regresado a la ciudad del extranjero y a varias parejas de novios que decidieron casarse.

El P. Ibrahim Alsabagh, párroco de la iglesia de San Francisco de Asís, explicó a ACI Prensa que la crisis económica en el país es tan grave que “aunque los dos padres de familia trabajen, resulta imposible salir adelante sin la ayuda de la Iglesia. Los necesitados son muchos y nosotros nos confiamos a la providencia divina”.

Otro de los proyectos de los franciscanos es la reconstrucción de las casas destruidas de los cristianos durante los bombardeos y ayudar a pagar las hipotecas de las familias empobrecidas. Desde el 2016 han reconstruido más de 470 viviendas.

También entre junio y julio organizaron talleres recreativos para 860 niños y actualmente desarrollan una iniciativa educativa en beneficio de los 150 pequeños más afectados por la guerra.

En marzo de 2017, la subdirectora de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Paloma García Ovejero, informó que el Papa Francisco ha enviado 100 mil euros para ayudar a los pobres de Alepo en Siria.

En Siria también se desarrolla el proyecto “Hospitales abiertos” ideado por la organización AVSI en 2016 en asociación con la Fundación Gemelli y el Pontificio Consejo Cor Unum. El objetivo es brindar atención médica a las personas que viven en la pobreza y apoya las actividades de cuatro hospitales sin fines de lucro en el país.

Por su parte, este año ACN donó zapatos nuevos a 450 ancianos pobres que residen en Alepo, ya que estos no podían adquirirlos debido a la inflación. La hermana Annie Demerjian, que participó en el proyecto, indicó que estas personas “dependen de Dios y de la ayuda de emergencia que se les entregue. Sus hijos huyeron de la ciudad o permanecieron en ella, pero son tan pobres que no pueden ayudarlos”.

Además, Cáritas italiana destacó en un informe que durante la guerra en Siria las organizaciones eclesiásticas, las congregaciones y las diócesis han desplegado unos 5 mil voluntarios para repartir ayuda humanitaria.

Cronología del conflicto

La guerra civil siria comenzó el 15 de marzo de 2011 con protestas contra el gobierno de Bashar al Asad. Estas cobraron fuerza en la localidad de Deraa, en el sur de Damasco, luego de que arrestaran y torturaran a estudiantes sospechosos de haber escrito frases contra el gobierno en las paredes de la ciudad.

En julio de ese año  un coronel sirio que estaba refugiado en Turquía creó el Ejército Sirio Libre (ESL) y se sumaron a la rebelión grupos islamistas.

En el 2012 ciudades como Homs y Hama fueron escenario de enfrentamientos sangrientos entre los rebeldes y el régimen. El ESL atacó Damasco, pero fue reprimido por el gobierno. Sin embargo, conquistó algunas zonas de la periferia.

La guerra se intensificó en el 2013 cuando el ejército sirio comenzó a utilizar armas químicas para atacar los sectores controlados por los rebeldes. En el norte del país el Frente Al Nusra, que cambió su nombre a Fateh Cham, cobró fuerza.

En 2014 el Estado Islámico invadió el noreste de Siria y convirtió a la ciudad de Raqqa en su bastión.

En septiembre de 2014, una coalición internacional liderada por Estados Unidos comenzó a bombardear las zonas ocupadas por los yihadistas. En 2015, Rusia también empezó a ejecutar ataques contra los terroristas. A raíz de esta intervención el gobierno pudo recuperar algunas zonas controladas por los rebeldes.

En diciembre de 2016, tras un año de intensos combates y bombardeos, el ejército sirio liberó la ciudad de Alepo, la segunda más importante después de la capital Damasco.

En octubre de 2017 las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), conformadas por árabes y kurdos del país, y la coalición internacional liderada por Estados Unidos, liberaron la ciudad siria de Raqqa del control de los terroristas del Estado Islámico (ISIS) tras cuatro meses de combates.

En enero de 2018 los terroristas lanzaron cohetes y proyectiles de mortero contra los barrios de la llamada “Ciudad Vieja” de Damasco, donde se encuentran varias iglesias y las sedes de los patriarcados.

El pasado mes de febrero las fuerzas sirias en conjunto con Rusia lanzaron varios ataques aéreos y de artillería en Easter Ghouta, un área controlado por los terroristas al noreste de Damasco.


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Cataluña y sus raíces cristianas. Comentario a la nota de los obispos catalanes

Cataluña; las raíces cristianas para volver a construir la confianza

Los obispos de la región, marcada también por pulsiones anticlericales y por el secularismo, invitan al diálogo. El proyecto Manresa 2022 por los 500 años de la llegada de san Ignacio a la ciudad

La espléndida ciudad de Manresa

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Pubblicato il 28/02/2018
Ultima modifica il 28/02/2018 alle ore 16:53
ANDREA TORNIELLI

 

Invitamos «a todos a hacer un esfuerzo para reconstruir la confianza recíproca en una sociedad como la nuestra, que ofrece una gran pluralidad cultural, política y religiosa. La cohesión social, la armonía, el sentirse más cerca los unos de los otros y el respeto de los derechos de todas las personas que viven en Cataluña deben ser uno de nuestros objetivos prioritarios en este momento». No hay que «ignorar ni menospreciar» que «existe un problema político de primer orden» para el que hay que encontrar «solución justa», que sea «mínimamente aceptable para todos, con un gran esfuerzo de diálogo desde la verdad, con generosidad y búsqueda del bien común de todos».

 

Lo afirmaron los diez obispos de las diócesis catalanas en una carta que se publicó al comienzo de la Cuaresma. Los pastores tarraconenses, después de los dolorosos eventos del año pasado (el autoproclamado referéndum para la autonomía, la dura represión del gobierno español, la declaración de independencia y la fuga del presidente Carles Puigdemont a Bélgica), animan a los parlamentarios catalanes elegidos el 21 de diciembre de 2017 a impulsar «mecanismos democráticos para la formación de un nuevo gobierno de la Generalitat que actúe con sentido de responsabilidad para con todos los colectivos del país», y a trabajar para «superar las consecuencias de la crisis institucional, económica y social que vivimos». Los obispos catalanes citaron en su carta la «prisión preventiva de algunos antiguos miembros del gobierno y de algunos dirigentes de organizaciones sociales», pero sin entrar específicamente en los debates jurídicos, los obispos catalanes pidieron «una reflexión serena sobre este hecho, en vistas a propiciar el clima de diálogo que tanto necesitamos». Defendiendo también la «legitimidad moral de las diversas opciones sobre la estructura política de Cataluña que se basen en el respeto de la dignidad inalienable de las personas y de los pueblos y sean defendidas de forma pacífica y democrática».

El enfrentamiento con el gobierno de Madrid que llevó al referéndum declarado anticonstitucional, pero que se llevó a cabo a pesar de ello, además de las imágenes de la dura represión contra los ciudadanos que se verificó en algunas casillas electorales por parte de la Guardia Civil española, han dejado una herida profunda en la sociedad catalana. Una sociedad que desde hace tiempo vive fermentos antirreligiosos, que no representan de ninguna manera una novedad: para constatarlo basta documentarse sobre el precio que tuvieron que pagar los católicos durante la Guerra Civil de los años treinta y sobre la cantidad de iglesias destruidas por los hombres del Frente Popular Republicano.

 

 

Sin embargo, precisamente la memoria compartida de esos sufrimientos y el valor del común patrimonio histórico, artístico y religioso que se encuentra en una región tradicionalmente abierta y acogedora representan la mejor respuesta para afrontar desde un punto de vista nuevo las dificultades políticas, las aspiraciones independentistas, los posibles acuerdos basados en el diálogo y posiciones compartidas. En 2022 Manresa, espléndida ciudad medieval a pocos kilómetros de Barcelona, celebrará los 500 años de la llegada de san Ignacio de Loyola. Permaneció allí durante un año, alojándose en un hostal para pobres, y se retiraba cotidianamente a rezar a una gruta en la que comenzó a concebir los que se habrían convertido en los Ejercicios de a espiritualidad jesuita.

 

En la ciudad catalana, en la que se levanta la catedral gótica dedicada a la Virgen (llamada “la Seu”, la sede, porque los manresanos esperaban, en vano, que se convirtiera en sede episcopal), las autoridades civiles y religiosas proponen desde ahora la posibilidad de un peregrinaje, el “Camino ignaciano”, para seguir los pasos del santo fundador de los jesuitas. En Manresa hay 22 lugares vinculados con la vida y la estancia de san Ignacio. El más conocido es, por supuesto, el Santuario de la Gruta (“La cueva”), en el que fue erigida la enorme construcción del centro de espiritualidad ignaciana, un “pulmón” espiritual que llama a miles de estudiantes, jóvenes, peregrinos, religiosos y religiosas.

 

Ignacio llegó a este lugar, después de haber abandonado las armas y la política para dedicarse a la vida contemplativa, en 1922, durante el peregrinaje desde Loyola, su tierra natal, a Jerusalén. Según él mismo habría narrado, en este lugar el fundador de los jesuitas vivió algunas experiencias místicas que asumieron un significado clave para la redacción de su obra más importante, los Ejercicios Espirituales. Vivía como pobre penitente, estaba enfermo y encontró la generosidad y la ayuda de algunas familias de la ciudad. Entre los testimonios históricos que sobrevivieron a las hordas destructoras de la Guerra Civil, está una pequeña iglesia con el antiguo hospital en el que Ignacio encontró refugio junto con los pobres.

 

Pero la ciudad, verdadero pulmón de Cataluña, también vale la pena más allá del recorrido ignaciano, por la gran cantidad de museos, lugares de encuentro, ocasiones culturales y por la vía subterránea medieval que se conserva casi intacta desde hace más de 700 años.

 

Desde la “cueva” de Manresa, desde la gruta en donde pasaba largos días de oración, san Ignacio podía admirar frente a sí las montañas sobre las que surge el monasterio benedictino de Montserrat (que significa monte cortado, porque los ángeles lo habrían labrado para crearle un trono a la Virgen). Es el santuario catalán más famoso dedicado a la Virgen patrona de Cataluña, y se encuentra en el lugar en donde se refugiaban algunos eremitas. Monasterio benedictino desde el siglo XI, fue destruido por Napoleón y posteriormente reconstruido. Los monjes después habrían debido abandonarlo durante la Guerra Civil, durante la que algunos de ellos vivieron el martirio.

 

A mil años de su fundación, sigue siendo meta constante de peregrinos debido a la devoción que en Cataluña, España y en el mundo se tributa a la Virgen de Montserrat. Cada fin de semana miles de personas visitan los grandes espacios del complejo desde el que se puede admirar el paisaje hacia Barcelona y el mar. Precisamente esta característica popular, que une, representa un valor inestimable en el difícil momento que está viviendo Cataluña.


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El Papa: cristianos ingenuos no, sino astutos.

“Cristianos, sean astutos, hay un smog de corrupción en la sociedad”

En Santa Marta el Papa invitó a pedir «la gracia de ser astutos»; «no confíen en quien promete mucho y habla mucho», «hay potentes que hacen grupos, incluso con actitudes mafiosas»
AP

La Misa en Santa Marta

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Pubblicato il 10/11/2017
SALVATORE CERNUZIO
CIUDAD DEL VATICANO

«Cristianos listos». No es un oxímoron, sino una necesidad en un tiempo caracterizado por historias de corrupción cotidiana. Francisco habló al respecto durante la homilía de hoy durante la misa matutina en la capilla de la Casa Santa Marta, en la que comentó el Evangelio de Lucas sobre el administrador que despilfarra las posesiones del patrón, y recordó la invitación de Jesús de ser «prudentes como serpientes y simples como la paloma».

 

«Se habla del smog que causa la contaminación, pero también hay un smog de corrupción de la sociedad», denunció Bergoglio en su homilía, según refirió la Radio Vaticana.

 

Por ello, el cristiano debe ser «listo» y «tener olfato», porque no puede correr el peligro de perder por ingenuidad ese «tesoro» que custodia dentro: «el Espíritu Santo».

 

Con tres actitudes Francisco indicó, ante todo una «sana desconfianza», es decir, estar atentos a quien «promete mucho» y «habla mucho» como «aquellos que te dicen: ‘Haz la inversión en mi banco, que yo te daré un interés doble’». La segunda actitud es la reflexión, ante las seducciones del diablo que conoce nuestras debilidades. Y, en fin, está la oración.

 

«Pidamos hoy al Señor que nos dé esta gracia de ser astutos, astutos cristianos, para tener esta astucia cristiana. Si hay algo que el cristiano no puede permitirse es ser ingenuo. Como cristianos tenemos un tesoro dentro: el tesoro que es el Espíritu Santo. Debemos custodiarlo. Y un ingenuo allí se deja robar el Espíritu. Un cristiano –insistió– no puede permitirse ser ingenuo».

 

«Pidamos esta gracia de la astucia cristiana y de la intuición cristiana –continuó. También es una buena ocasión para rezar por los corruptos. Se habla del smog que causa la contaminación, pero también hay un smog de corrupción de la sociedad. Oremos por los corruptos: pobrecitos, que encuentren la salida de la cárcel en la que ellos han querido entrar».


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El cristianismo no es sólo la suma de preceptos y normas morales. Palabras del Papa

«La arrogancia y la presunción, que a veces se convierten también en violencia, son un impedimento a la tenaz y tierna voluntad de Dios», dijo el Papa Francisco durante el Ángelus. Por el contrario, «la grandeza del cristianismo es la ausencia de venganza». De hecho, «a través de situaciones de debilidad y de pecado, Dios sigue poniendo en circulación el “vino nuevo” de su viña, es decir, la misericordia», afirmó el Papa. Dios es «paciente» y «no se venga» por nuestros pecados y errores, prosiguió: «el cristianismo no es sólo la suma de preceptos y normas morales, sino que es ante todo una propuesta de amor que Dios, por medio de Jesús, ha hecho y sigue haciendo a la humanidad». Por ello, «sólo hay un impedimento ante la tenaz y tierna voluntad de Dios: nuestra arrogancia y nuestra presunción, que a veces se convierte también en violencia». Y «frente a estas actitudes y donde no se producen frutos, la Palabra de Dios conserva toda su fuerza de reprensión y admonición: “el Reino de Dios se les quitará a ustedes y se le entregará a un pueblo que produzca los frutos del Reino”».

 

El Pontífice reflexionó sobre la especificidad de la fe en Cristo recordando la «urgencia de responder con frutos de bien a la llamada del Señor, que nos llama a convertirnos en su viña, nos ayuda a comprender qué hay de nuevo y original en el cristianismo». La historia entre Dios y su pueblo, «como cualquier historia de amor, tiene momentos positivos pero también traiciones». En su meditación sobre las Escrituras, el Papa se dirigió a los fieles que estaban reunidos en la Plaza San Pedro e indicó que «la liturgia de este domingo nos propone la parábola de los viñadores, a quienes el propietario arrienda la viña que había plantado y luego se va». Así, comentó el Papa, «es puesta a la prueba la lealtad de estos labradores»: «la viña está confiada a ellos, que deben custodiarla, hacerla fructificar y entregar la cosecha al dueño». Cuando llega «el tiempo de la cosecha, el dueño envía a sus siervos a cosechar los frutos. Pero los viñadores asumen una actitud posesiva: no se consideran simples gestores, sino propietarios, y se niegan a entregar la cosecha. Maltratan a los sirvientes, hasta el punto de matarlos». El dueño, recordó Jorge Mario Bergoglio, «se muestra paciente con ellos: envía a otros siervos, más numerosos que los primeros, pero el resultado es el mismo. Al final decide enviar a su propio hijo; pero esos labradores, prisioneros de su comportamiento posesivo, también matan a su hijo».

 

Este relato, explicó el Pontífice, ilustra alegóricamente los reproches que los Profetas habían hecho sobre la historia de Israel. «Es una historia —explicó Francisco— que nos pertenece: se habla de la alianza que Dios quiso establecer con la humanidad y a la cual llamó a participar también a nosotros. Sin embargo, esta historia de alianza, como cada historia de amor, conoce sus momentos positivos, pero también está signada por traiciones y rechazos». Además, recordó, «para hacer entender cómo Dios Padre responde a los rechazos opuestos a su amor y a su propuesta de alianza, el pasaje evangélico pone en los labios del dueño del viñedo una pregunta: “Cuando vuelva el dueño, ¿qué hará con esos labradores?”. Esta pregunta subraya que la desilusión de Dios por el comportamiento malvado de los hombres no es la última palabra». Y precisamente, subrayó el Papa, «he aquí la gran novedad del cristianismo: un Dios que, aunque decepcionado por nuestros errores y nuestros pecados, no rompe su palabra, no se detiene y sobre todo no se venga. A través de las “piedras de deshecho”- Cristo es la primera piedra que los constructores han desechado- a través de situaciones de debilidad y de pecado, Dios sigue poniendo en circulación el ÷“vino nuevo” de su viña, es decir, la misericordia».

 

Según Francisco, el cristianismo «no es sólo la suma de preceptos y normas morales, sino que es ante todo una propuesta de amor que Dios, por medio de Jesús, ha hecho y sigue haciendo a la humanidad». Es una invitación a «entrar en esta historia de amor, convirtiéndose en una viña viva y abierta, rica de frutos y de esperanza para todos».

 

Por ello, insistió Francisco, «una viña cerrada puede volverse salvaje y producir uvas silvestres. Estamos llamados a salir de la viña para ponernos al servicio de los hermanos que no están con nosotros, para sacudirnos mutuamente y animarnos, para recordarnos que debemos ser la viña del Señor en cualquier ambiente, incluso en los más lejanos e incómodos». Y por ello invitó a invocar la «intercesión de María Santísima para que nos ayude a ser, en todas partes, especialmente en las periferias de la sociedad, la viña que el Señor ha plantado para el bien de todos».

 

Después del Ángelus, Francisco recordó que «Ayer en Milán fue proclamado Beato el padre Arsenio de Trigolo ( en el siglo José Migliavacca), sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y fundador de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación. Alabamos al Señor por este humilde discípulo suyo, que aún en la adversidad y las pruebas, y ha tenido tantas, nunca perdió la esperanza». Jorge Mario Bergoglio saludó «con afecto a todos ustedes peregrinos, sobre todo a las familias y a los grupos parroquiales, provenientes de Italia y de diversas partes del mundo. En particular: a los fieles de Australia, de Francia y de Eslovaquia, así como a los de Polonia que se unen espiritualmente a los compatriotas que hoy celebran el Día del Papa».

 

El Pontífice también saludó con afecto al «grupo del Santuario de la Virgen de Fátima en la ciudad de Pieve, acompañados por el Cardenal Gualtiero Bassetti: queridos hermanos y hermanas, les animo a que continúen con alegría vuestro camino de fe, bajo la mirada pensativa y tierna de nuestra madre celestial: ella es nuestro refugio y nuestra esperanza. ¡Sigan adelante!». A todos deseó buen domingo y buen almuerzo y pidió, como acostumbra, oraciones por él.


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Siria: el presidente Assad y los cristianos ortodoxos

SIRIA – Assad a los jóvenes siro-ortodoxos: los cristianos en Siria no son huéspedes, ni “pájaros migratorios”

Damasco – Los cristianos en Siria “no son huéspedes, ni son como ‘pájaros migratorios’ ”. Ellos “forman parte desde el origen de la Nación, y sin ellos no existiría la Siria que conocemos”. Con estas palabras se ha expresado el Presidente sirio Bashar Assad este domingo 17 de septiembre, en una reunión en una sala de la Damascus Hall con una delegación de participantes del encuentro anual de la juventud organizado por la iglesia siro-ortodoxa. Respondiendo a las preguntas planteadas por algunos de los jóvenes presentes, el líder sirio ha dado por fracasados los intentos de los “extremistas” de golpear a los cristianos sirios para expulsarlos del país, argumentando que esta operación formaba parte de un diseño más amplio destinado a “dividir la región en estados sectarios para justificar la existencia del Estado hebreo”.
En la reunión con los jóvenes cristianos, el presidente Assad estaba acompañado por el patriarca sirio-Ortodoxo Mor Ignatius Aphrem II. También estaban presentes tres obispos y numerosos religiosos y sacerdotes de la Iglesia siro-ortodoxa.
En los últimos tiempos, Assad ha manifestado repetidamente su cercanía a los líderes de la Iglesia siro-ortodoxa, a principios de septiembre, como informamos desde la Agencia Fides , el Presidente sirio visitó la sede del monasterio siro ortodoxo de la Santa Cruz, todavía en construcción, en la localidad de Saydnaya, acompañado por su esposa Asma y otros miembros de la familia. En esa ocasión, Assad y su esposa, acompañados por el Patriarca Ignatius Aphrem, también se reunieron con los niños y niñas alojados en la “Casa del pequeño ángel”, un orfanato sostenido por la Iglesia siro-ortodoxa, deteniéndose a almorzar con ellos y con los monjes y monjas del monasterio.


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Papa Francisco: ser cristianos contra corriente y con la cruz.

Nosotros los cristianos estamos llamados a caminar contracorriente”

Durante el Ángelus, Francisco advirtió que «no se puede explicar un Cristo sin la cruz» y encomendó a la Virgen a los «habitantes de Texas y Louisiana» tras el paso del huracán

El Ángelus del Papa Francisco

Pubblicato il 03/09/2017
Ultima modifica il 03/09/2017 alle ore 12:45
GIACOMO GALEAZZI
CIUDAD DEL VATICANO

«Recemos a María Santísima para no tener miedo de la cruz, pero de una cruz con Jesús clavado: no una cruz sin Jesús —afirmó Francisco durante el Ángelus. También hoy la tentación sigue siendo la de volver a seguir a un Cristo sin cruz, es más, de enseñarle a Dios el camino correcto. Con una grande sabiduría siempre válida, Jesús desafía la mentalidad y los comportamientos egocéntricos». El Papa advirtió que «estamos llamados a no dejarnos absorber por la visión de este mundo, sino a ser cada vez más consientes de la necesidad y de la fatiga para nosotros los cristianos de caminar contracorriente y en subida». Francisco explicó que «Jesús nos recuerda que su vía es la vía del amor, y no hay verdadero amor sin el sacrificio de sí». A los fieles reunidos en la Plaza San Pedro para la oración mariana, el Pontífice recordó «la regla de oro que Dios inscribió en la naturaleza humana creada en Cristo». Es decir «la regla de oro de que solo el amor da sentido y felicidad a la vida». De hecho, recordó Jorge Mario Bergoglio, «gastar los propios talentos, las propias energías y el propio tiempo solo para salvar, custodiar y realizarse, conduce en realidad a perderse, o sea a una existencia triste y estéril». Y, prosiguió Francisco, «si, en cambio, vivimos para el Señor y configuramos nuestra vida sobre el amor, como hizo Jesús, podremos saborear la alegría auténtica».

 

El Papa reflexionó sobre el pasaje evangélico del día, que es la «continuación del del domingo pasado, en el que resaltaba la profesión de fe de Pedro, roca sobre la que Jesús quiere construir su Iglesia». Y, comentó el Pontífice, «hoy, en estridente contraste, Mateo nos muestra la reacción del mismo Pedro cuando Jesús revela a los discípulos que en Jerusalén deberá sufrir, ser asesinado y resurgir». Entonces Pedro toma al Maestro y lo lleva a otro sitio para reprocharle por ello, le dice que lo que dijo no podía sucederle a Él al Cristo. Pero Jesús, a su vez, regaña a Pedro con palabras duras: «¡Va de retro, Satanás. Tú me das escándalo, porque no piensas según Dios, sino según los hombres!». Entonces, puntualizó el Papa, «un momento antes el apóstol era una piedra sólida para que Jesús pudiera construir sobre ella su comunidad, e inmediatamente después se convierte en un obstáculo, una piedra de obstáculo en el camino del Mesías. Jesús sabe bien que Pedro y los demás tienen todavía que recorrer mucho camino para convertirse en sus discípulos». Y en ese momento, «el Maestro dirige a todos los que lo seguían, presentándoles con claridad el camino que hay que seguir: si alguien quiere seguirme, que reniegue de sí mismo, que tome su cruz y me siga». Y Jesús exhorta: «Quien quiera salvar la propia vida, la perderá; pero quien pierda la propia vida por mi causa, la encontrará». Por el contrario, «hoy hay quienes piensan enseñarle a Dios el camino justo». En la celebración de la Eucaristía «revivimos el misterio de la cruz» y «cada vez que participamos en la Santa Misa, el amor de Cristo crucificado y resucitado se comunica a nosotros como alimento y bebida, para que podamos seguirlo a Él en el camino de cada día, en el concreto servicio a los hermanos».

 

Francisco invocó a «María Santísima, que siguió a Jesús hasta el Calvario, para que nos acompañe también a nosotros y nos ayude a no tener miedo de sufrir por amor de Dios y de los hermanos, porque este sufrimiento, por la gracia de Cristo, es fecunda de resurrección».

 

Después de haber recitado el Ángelus, Francisco volvió a expresar su «espiritual cercanía a las poblaciones del Asia meridional, que todavía sufren las consecuencias de los aluviones», y expresó su «viva participación al sufrimiento de los habitantes de Texas, afectados por un huracán y por las lluvias excepcionales, que han provocado víctimas, miles de personas desplazadas y considerables daños materiales». Pidió a «María Santísima, consoladora de los afligidos, que obtenga del Señor la gracia de consuelo para toda la comunidad texana en esta dolorosa circunstancia». Al final, el Papa saludó a todos los peregrinos «provenientes de Italia y de diversos países. En particular, a los fieles de las Islas Canarias, al cuerpo del bandistico de Pontevico, las personas confirmadas de Mariano al Brembo, de Padria y de Prevalle, a los chicos de Chizzola, de Cagliari y de Bellagio», deseándoles un buen domingo y buen provecho, además de pedir, como acostumbra, que «no se olviden de rezar por mí».