Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


Deja un comentario

Problemas internos de los cristianos en medio Oriente.

Seis obispos contra el patriarca sirio-ortodoxo: “ha traicionado la fe”

Algunos Metropolitanos de esta Iglesia lanzan condenas doctrinales contra Ignatius Aphrem II, acusado de haber tomado El Corán y elevarlo como signo de respeto. Las convulsiones provocadas por guerras y sectarismo ponen a la prueba a las Iglesias de Oriente, marcadas por conflictos «internos», ambiciones clericales y juegos de poder

Ignatius Aphrem II con Papa Francisco                      AP

72
0
Pubblicato il 15/02/2017
Ultima modifica il 15/02/2017 alle ore 08:30
GIANNI VALENTE

Es un «serio problema interno» el que ha explotado dentro de la Iglesia sirio-ortodoxa. Lo reconoció el mismo Mor Ignatius Aphrem II, Patriarca de Antioquía de los sirio-ortodoxos, al dirigirse el domingo pasado a los fieles que estaban presentes en la catedral de San Jorge en Bab Tuma, en la ciudad vieja de Damasco. El «problema serio» se relaciona justamente con él, el Primado de esa cristiandad antigua y pre-calcedoniana, que también es un Sucesor de Pedro, puesto que el príncipe de los apóstoles, antes de sufrir el martirio en Roma, también guió la Iglesia de Antioquía: seis metropolitanos sirio-ortodoxos lo han acusado públicamente de «traición a la fe», y desencadenaron una tormenta de ataques en contra del Patriarca mediante algunos blog y en las redes sociales.

 

Las turbulencias entre el Patriarca y algunos obispos de su Iglesia comienzan con tramas complejas. Pero, oficialmente, las acusaciones más fuertes contra Mor Ignatius Aphrem II asume tonos doctrinales. Sus detractores lo acusan de «traición a la fe» porque tomó El Corán y lo elevó como signo de respeto y porque utilizó la expresión «Profeta Mohamed», refiriéndose a Mahoma, en ocasión de encuentros de carácter interreligioso. «Cristo ama a todos, y nos llama a ser constructores de paz con todos», replica el Patriarca a sus detractores. Repite que haber elevado El Corán fue solo una manera para demostrar su respeto por los cientos de millones de creyentes musulmanes que hay en el mundo. Y justamente, quienes instrumentalizan estos gestos y estas palabras para dividir a la Iglesia, «cuerpo de Cristo», son los que ofenden y reniegan de la fe de los apóstoles, «que llegó hasta nosotros al precio de la sangre de los mártires».

 

Los seis obispos que están contra el Patriarca salieron al descubierto con una declaración que fue difundida el pasado 8 de febrero, en la que sostienen que el Primado de la Iglesia ya no merece el título de «defensor fidei», puesto que, según ellos, habría sembrado dudas y sospechas en los corazones de los creyentes, con declaraciones y gestos que van «en contra de las enseñanzas de Jesucristo, según su Santo Evangelio». También amenazaron con ordenar obispos en todo el mundo, si el Patriarca sigue «perseverando en sus errores». Pero estas críticas de los seis obispos en contra del Patriarca también provocaron la respuesta compacta de los demás 30 obispos sirio-ortodoxos, que representan a la mayoría del Sínodo. En un comunicado, fechado el 10 de febrero, los 30 obispos indicaron que las acusaciones contra el Patriarca eran una «rebelión contra la Iglesia». Declararon, como medida preventiva, que todas las ordenaciones sacerdotales y demás actos episcopales serían inválidos sin contar con el consenso del Patriarca. También invitaron a los seis obispos «rebeldes» a arrepentirse y a volver al recto camino, mientras confirmaron la absoluta comunión con el «legítimo Sucesor de Pedro», reconociendo los rasgos paternos de su conducta, «mediante su constante presencia en medio del pueblo, sobre todo durante los tiempos difíciles».

 

Mediante las redes sociales, sacerdotes y comunidades sirio-ortodoxas desperdigadas por el mundo expresaron su cercanía y su solidaridad al Patriarca. Pero este episodio es solo el último de los incidentes que se han registrado recientemente dentro de muchas comunidades eclesiales del Medio Oriente y del mundo árabe. Las convulsiones que han provocado los conflictos y las contraposiciones sectarias en la región han hecho más evidentes las fragilidades y las miserias dentro de las Iglesias locales, canalizando nuevas divisiones. En junio del año pasado, el Sínodo de la Iglesia católica greco-melequita fue interrumpido debido a que anularon su participación algunos de los obispos, por lo que no se alcanzó el número legar exigido para que se llevara a cabo, quienes también pidieron la renuncia del Patriarca Grégoire III y la elección de un Patriarca nuevo. Pero también el Patriarca caldeo Louis Raphael I Saco ha debido sacar adelante una dura batalla para denunciar el éxodo de sacerdotes y religiosos que escaparon de su patria y migraron hacia el Occidente sin el consenso de sus obispos. El Patriarca sirio-católico, Ignace Youssif Younan, en diciembre del año pasado, suspendió «a divinis» a tres sacerdotes que habían enviado una carta al Papa pidiendo la renuncia de Yohanna Bedros Mouché, obispo sirio-católico de Mosul.

 

Los contrastes que viven las Iglesias en Medio Oriente también son un síntoma desolador de la distancia que muchos clérigos han marcado de los sufrimientos y de las tribulaciones que viven en estos tiempos muchos bautizados. Los intercambios de acusaciones doctrinales funcionan a menudo como pretextos para encubrir motivos mucho más prosaicos, mientras va aumentando el número de obispos, sacerdotes y religiosos que se han convertido en agentes financieros, enrolados en operaciones para reunir fondos, bajo la insignia del apoyo a los «cristianos que sufren». Estos procesos, a la larga, para el futuro de las Iglesias de Oriente, podrían revelarse más terribles que la violencia yihadista.


Deja un comentario

Los cristianos en Israel.

ISRAEL – 170 mil cristianos en Israel: tasa de crecimiento más baja comparada con la de hebreos y musulmanes

jueves, 22 diciembre 2016iglesias locales   demografía   minorías religiosas  

ifamericanknows.org

Jerusalén (Agencia Fides) – En la víspera de Navidad, la Oficina Central de Estadísticas de Israel ha proporcionado los datos sobre los ciudadanos israelíes de fe cristiana que contribuyen de forma significativa al crecimiento de las comunidades cristianas en el Estado Hebreo. En la actualidad – refieren las fuentes oficiales consultadas por la Agencia Fides – según los datos actualizados a finales de 2015, los ciudadanos cristianos de Israel son 170.000, es decir el 2% de la población.
El 78,9% de los ciudadanos cristianos en Israel son árabes. Los demás son cristianos que emigraron a Israel con sus familiares en años anteriores, y que han sido reconocidos como ciudadanos israelíes gracias a la “Ley del Retorno”. Gran parte de este último grupo está representado por inmigrantes que llegaron a Israel desde la ex Unión Soviética, durante los años noventa del siglo pasado.
En comparación con los datos publicados anteriormente, el crecimiento de la población cristiana en su conjunto es igual a 1,5% y es inferior al crecimiento registrado en la población judía (1,9%) y musulmana (2,4%). La composición por edades de la población cristiana también denota una tendencia al envejecimiento: entre la población cristiana, el porcentaje de los jóvenes hasta 19 años es del 28,2%, inferior a la registrada entre la población judía (34,3% ) y a la población musulmana (46,9%). Entre los cristianos, el porcentaje de personas mayores de 65 años ha alcanzado el 11,0%, frente al 13,0% que existe entre los judíos y el 3,8% registrados entre los musulmanes.
Entre los hombres cristianos, la edad media del primer matrimonio en 2014 fue de 29,4 años, mientras que entre las mujeres cristianas fue de 25,2 años. En el año 2015 las mujeres cristianas dieron a luz a 2.669 niños (de los cuales aproximadamente el 74% hijos de mujeres árabes cristianas). Entre las familias cristianas el número medio de hijos hasta los 17 años es de 1,9, cifra inferior a los que se registra entre las familias judías (2.3) y entre las familias musulmanas (2.8). La ciudad en la que, según datos de finales de 2015, se ha producido una mayor presencia del número de cristianos son Nazareth (alrededor de 22.300), Haifa (15.300) y Jerusalén (12.400). (GV) (Agencia Fides 22/12/216).