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El asesinato de un sacerdote en jueves santo en El Salvador y la petición de los obispos.

La Iglesia exige justicia sobre el asesinato de un sacerdote en Jueves Santo

Martes 3 Abr 2018 | 11:59 am

San Salvador (El Salvador) (AICA):

 El arzobispo de San Salvador y presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, exigió a las autoridades justicia y esclarecimiento sobre el asesinato del sacerdote Walter Osmín Vásquez a manos de pandilleros en Lolotique el pasado Jueves Santo.

“Exigimos a las autoridades pertinentes se esclarezcan los hechos cuanto antes y se haga justicia, a la vez que expresamos nuestra sincera solidaridad a la diócesis de Santiago de María y a la familia del padre Vásquez” expresó el arzobispo en conferencia de prensa.

La iglesia salvadoreña calificó el crimen como “abominable” al igual que todos los crímenes que se cometen en el país. Asimismo, señaló que la situación “gravísima” de violencia que se vive en El Salvador debe ser combatida y superada mediante un mejor esfuerzo nacional.

“La situación de violencia es grave, no solo la muerte de nuestro hermano sacerdote nos conmueve, sino la de todos los salvadoreños que mueren, no hay derecho”, agregó monseñor Escobar y señaló que la lucha contra la violencia criminal no debe involucrar solo al gobierno, “sino que es un tema que nos compete a todos”.

Por su parte, el obispo auxiliar de San Salvador, cardenal Gregorio Rosa Chávez reflexionó sobre la necesidad de Iniciar una campaña de oración, sacudir la pereza y preguntarnos ¿Qué puedo hacer yo, para cambiar esta situación?”.

El Jueves Santo, 29 de marzo, presuntos pandilleros asesinaron al sacerdote Walter Osmir Vásquez, de 36 años, quien fue sepultado el pasado Domingo de Resurrección en la localidad de Lolotique (de donde era originario), tras una misa en la parroquia de esa localidad.

El asesinato del padre Vásquez –ultimado a balazos cuando se dirigía a participar de las celebraciones de la Semana Santa en la ciudad de Lolotique, a 130 kilómetros al este de San Salvador— llenó de estupor a los fieles de esta pequeña nación centroamericana que se apresta a celebrar la canonización del mártir Oscar Arnulfo Romero.

El padre Vásquez había sido ordenado el 13 de febrero de 2010 y designado como vicario en la parroquia Nuestra Señora de la Merced del municipio de Mercedes Umaña, perteneciente a la diócesis de Santiago de María. Hasta el momento no se tienen indicios del “móvil” del asesinato, toda vez que el sacerdote, tras sufrir el robo de sus pertenencias, fue “ejecutado” por los sicarios.

La diócesis de Santiago de María emitió un comunicado en el que condenó todo tipo de violencia, “de manera especial este hecho que sucede en el contexto de la Semana Santa, a pocas horas de que el padre Walter había renovado sus promesas sacerdotales” durante la Misa Crismal.

Asimismo, el obispo de la diócesis de Santiago de María, William Iraheta Rivera, agradeció “la disponibilidad de las autoridades ante tan sacrilegio hecho” y confió en que “se realizaran las diligencias respectivas para dar con los responsables del crimen y que se haga justicia”.

Según cifras oficiales en El Salvador, durante 2017, se registraron 3.962 homicidios, 60 por cada 100.000 habitantes, una de las tasas más altas del mundo. Los asesinatos, como el del sacerdote Vásquez, son atribuidos, principalmente, a las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 y otras menos conocidas pero igual de letales, que operan en todo el territorio salvadoreño.+

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El Salvador: asesinato de un sacerdote

Celebracion de Semana Santa en San SalvadorCelebracion de Semana Santa en San Salvador  (ANSA)

El Salvador: “Hecho sacrílego asesinato del P. Walter Vásquez”

Comunicado de la Diócesis de Santiago de María, El Salvador ante el asesinato execrable del padre Walter Osmir Vásquez Jiménez.

Ciudad del Vaticano

La Diócesis de Santiago de María, en El Salvador condenó a través de un Comunicado, el asesinato del sacerdote Walter Osmir Vásquez Jiménez de 36 años de edad, ocurrido en la localidad de Lolotique, San Miguel el pasado jueves 29 de marzo de 2018.

“Condenamos la violencia de todo tipo – se lee en el Comunicado – de manera especial este hecho que sucede en el contexto de la Semana Santa, a pocas horas de que el padre Walter había renovado sus promesas sacerdotales”. Asimismo, el Obispo de la Diócesis de Santiago de María, Mons. William Iraheta Rivera, agradece “la disponibilidad de las autoridades ante tan sacrilegio hecho – y confía – que realizaran las diligencias respectivas para dar con los responsables del crimen y que se haga justicia”. También, el Obispo de Santiago de María, “expresa sus condolencias y solidaridad a la familia del P. Walter”, así como a las comunidades de las parroquias en las cuales el presbítero ejercía su ministerio sacerdotal.

El padre Walter Vásquez era originario de Lolotique y había sido ordenado en 2010, era vicario en la parroquia Nuestra Señora de la Merced, en el Municipio de Mercedes Umaña. Durante esta semana, se le había enviado a colaborar a la parroquia Santísima Trinidad, en el Municipio de Lolotique, donde fue asesinado la tarde del Jueves Santo. Mientras se dirigía en su vehículo a la localidad de Las Lajas para celebrar la Misa, el sacerdote en compañía de tres personas fue interceptado por otro automóvil. Tres hombres armados y con el rostro cubierto los despojaron de relojes, billeteras y celulares. Posteriormente, hicieron bajar del vehículo al sacerdote y llevándolo cincuenta metros más allá, le dispararon. Las autoridades creen que los autores del crimen podrían ser los “maras”, una de las bandas criminales de las periferias de El Salvador.

Sacerdote asesinado en El Salvador


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Brasil: el asesinato de Marielle y las perplejidades de algunos obispos.

Los puentes del cardenal, tras el asesinato que sacudió Brasil

La cercanía de Orani Joao Tempesta con los familiares de la concejala asesinada en Río de Janeiro, a pocos días de la sorpresiva llamada de Francisco. Y, en un intento por tender puentes, el arzobispo visitó a un policía retirado, mientras la ciudad brasileña es prácticamente gobernada por los militares

El cardenal brasileño y la familia de Marielle Franco

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Pubblicato il 30/03/2018
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO

Río de Janeiro es una ciudad militarizada. Y la tensión social se encuentra por las nubes, sobre todo tras el violento asesinato de la concejala del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Mirelle Franco. Mientras la conferencia de obispos del Brasil guarda silencio sobre el homicidio y la intervención de las fuerzas públicas, el Papa irrumpió con un sorpresivo llamado a los familiares de la activista muerta. Apenas unos días después, el cardenal Orani Joao Tempesta siguió sus pasos. En un simbólico gesto, confortó a los familiares de Franco y a los de su chofer. Pero no se quedó ahí, quiso tener también un detalle con un policía retirado.

 

Todo ocurrió el 26 de marzo. Ese día, la página del purpurado en la red social Facebook publicó las fotografías de las tres reuniones. “Encuentro con los familiares de Anderson Pedro Gomes, chofer asesinado con la concejala Marielle Franco. En la foto, con su mujer, Agatha Arnaus Re, madre de Silvinha Rita, y familiares. El encuentro tuvo lugar en la parroquia Santiago, en Inhaúma, con la presencia de los padres Alexandre Tarquino da Silva (párroco) y Charles (vicario parroquial)”, escribió el primero de los artículos.

 

 

Más tarde, publicó: “Antes de la visita a los familiares de la concejala Marielle, tuve un encuentro con el agente Marcelo y sus familiares, en Cascadura. El agente de policía está aquí desde hace nueve años con secuelas por un enfrentamiento con traficantes. El encuentro tuvo lugar en presencia de los sacerdotes Marcelo de Assis Paiva, capellán de la Policía Militar, y Luiz Fernando de Oliveira Gomes, de la parroquia Santo Sepolcro, en Madureira”.

 

Finalmente, Tempesta agregó las fotografías de su visita a los familiares de la concejala. En las imágenes se puede ver el consuelo afectuoso y muy cercano del arzobispo a los padres de Marielle, Antonio Francisco y Marinete, a la hermana Anielle y a la hija, Luyara. También tomó parte en la cita Anderson Battista Monteiro, párroco de Inhaúma.

 

Acciones típicamente “bergoglianas”, que recuerdan mucho los gestos propios del cardenal argentino, hoy Papa. Resulta sugestivo que hayan tenido lugar justo después de la llamada de Francisco. El 14 de marzo, cuando se conoció el asesinato de Marielle Franco, Brasil se vio sacudido. La noticia desató multitudinarias manifestaciones de protesta y llegó hasta el Vaticano, donde el Papa sigue con preocupación los acontecimientos en el país sudamericano.

 

El lunes 19 él recibió una carta de Luyara. El mensaje fue breve pero significativo. En él, la muchacha de 19 años le contaba que su madre era creyente, le hablaba siempre de los mártires y del evangelio. Francisco respondió un día después comunicándose. Quería hablar con la hija, pero terminó hablando con la abuela, Marinete da Silva. Eso ocurrió pocas horas antes de una misa que, aquel martes 20 de marzo, se dedicó a la memoria de la concejala muerta en la Iglesia “Nossa Senhora do Parto”, en el centro de Río.

 

Pero la comunicación con el Papa no pasó por la Iglesia institucional. La carta de la hija de Marielle llegó hasta la Casa Santa Marta del Vaticano gracias a Gustavo Vera, un viejo conocido del líder católico y referente de la organización argentina de lucha contra la trata de personas, La Alameda.

 

Hasta ahora, la comisión directiva de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB por sus siglas en portugués), ha guardado silencio. Sólo los obispos de la Región Este 1 de ese organismo emitieron una nota de protesta por el asesinato y el recrudecimiento de la violencia producto de la intervención militar.

 

Con un decreto del presidente Michel Temer, desde el 16 de febrero todas las fuerzas de seguridad que operan en Río están bajo un mismo mando dependiente del ejército. Una situación inédita, nunca antes verificada desde el regreso de la democracia al país en 1985. Una imprevista ola de delincuencia llevó al mandatario ordenar el operativo, aprobado por el apoyo del Congreso Nacional. Pero los organismos sociales y de derechos humanos se opusieron, advirtiendo que el nuevo estado de cosas sería utilizado para ejecuciones sumarias contra población civil.

 

En su momento, algunos católicos mostraron su indignación en las redes sociales por la nota de la comisión regional de obispos. Algo similar ocurrió con las fotos del cardenal Tempesta, publicadas en una página seguida por más de 180 mil personas. En ambos casos, los quejosos argumentaron que Marielle defendía el aborto, las uniones homosexuales y era madre soltera. Su figura, ya de por sí incómoda, se tornó aún más tras su asesinato. En internet arreció una campaña en su contra, llegando a ser acusada –incluso- de complicidad con el crimen organizado.

 

Pero su historia esconde otros detalles hasta ahora poco conocidos. Mucho de su activismo social, ella lo aprendió en la Pastoral de la Juventud, en la cual participó durante años. Afrodescendiente, era madre soltera. Aunque se había convertido en un ícono de los grupos lésbico-gay, aún se sentía parte de la Iglesia católica. Más allá de sus vicisitudes personales, mantenía su fe. Era devota de San Jorge, como lo demuestran varias fotos con ese santo y con imágenes de la Virgen, que le llegaron –incluso- al Papa Francisco. Su madre, devota de Nuestra Señora de Aparecida, fue ministra de la eucaristía.

 

A decir verdad, muchos católicos también aplaudieron el gesto de cercanía del cardenal Tempesta con su familia. Tanto dentro como fuera de la Iglesia, su causa y sus luchas generaban división. Pero, como explicó Frei Betto, dominico brasileño y referente de la teología de la liberación, en un artículo publicado en el diario O’Globo: “Jesús jamás discriminó personas que no aceptaban o vivían en contraposición con los valores que él predicaba. Acogió al centurión romano, defendió a la mujer adúltera, valoró el gesto afectuoso a la prostituta que le perfumó los pies, aceptó entrar en la casa del opresor Zaqueo”.

 

Y Padre Gege, un famoso bloguero, reflexionó: “Hay momentos en que el mundo no quiere ver una Iglesia ni de derecha ni a izquierda. Tales clasificaciones no importan en casos de supremo dolor. Hay momentos cruciales de la historia en que el mundo espera que la Iglesia sea exclusivamente madre de piedad, de carne y hueso. Y de ello dependerá, incluso, su credibilidad en cuanto sacramento del amor incondicional, misericordioso y lacrimoso del Dios que no hace división de personas. Ante la sangre derramada, todas las diferencias o divergencias salen de escena y entra el corazón sangrante de la Iglesia misericordiosa, y por eso capaz de arrojarse ante el cuerpo caído, ensuciar sus blancas vestiduras de sangre y llorar”.

 


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Haiti: otro religioso asesinado por robo.

HAITÍ – Sacerdote agredido y asesinado por robo

sábado, 23 diciembre 2017violencia   misioneros asesinados  

Port-au-Prince (Agencia Fides) – El padre Joseph Simoly, de 54 años, haitiano, ha sido agredido este jueves 21 de diciembre a poca distancia de su casa, en la calle de Frères, municipio de Pétion-Ville, por tres individuos armados a bordo de una moto. Según la información de la policía local, el sacerdote acababa de sacar dinero del banco, cuando fue agredido y alcanzado por un disparo de arma de fuego que dispararon los malhechores, quienes después le han robado la cartera. Tras ser socorrido y llevado de urgencia al Haitian Community Hospital (HCH), el sacerdote no ha conseguido sobrevivir a las heridas y ha fallecido poco después del medio día. El padre Simoly era conocido por su capacidad como orador, y había sido uno de los celebrantes de la novena de la Inmaculada Concepción, que se había tenido en Port-au-Prince del 30 de noviembre al 8 de diciembre de 2017.
Desafortunadamente, el trágico episodio parece repetirse: en los últimos años, tres misioneros han sido asesinados en Haití en circunstancias similares, una señal de una situación social y económica particularmente grave. Hace un año, el 2 de septiembre, fue asesinada la Hermana Isabel Solá Matas, misionera española de las Religiosas de Jesús María (RJM), que trabajaba en Haití desde hacia muchos años con los más humildes y pobres. Ella también fue alcanzada por dos disparos durante un robo mientras conducía su automóvil en una calle central de la capital haitiana. Su bolso y otros objetos personales fueron robados (véase Agencia Fides 3/9/2016). El 24 de abril de 2013, el padre Richard E. Joyal, misionero canadiense de la Sociedad de María, fue asesinado en la capital. Al salir del banco con dinero dos hombres en una motocicleta se le acercaron, le arrancaron el paquete que llevaba debajo del brazo y le dispararon tres veces en la espalda (véase Agencia Fides 26/04/2013).
El agente de Caritas, Julien Kénord, también fue asesinado el 8 de octubre de 2010 tras un intento de robo. De hecho, acababa de recibir un cheque en un banco local, cuando fue atacado con arma de fuego por desconocidos.
Según la declaración de la Agencia Fides, América es por noveno año consecutivo el continente donde se registra el mayor número de misioneros asesinados. (SL) (Agencia Fides 23/12/2017)


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Brasil: Sentencia sobre el asesinato del jesuita misionero Vicente Cañas.

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Después de dos días de juicio en el Tribunal Federal regional de Cuiabá (Brasil), Ronaldo Antoniô Osmar, el único acusado vivo o en edad legal de ser juzgado por el asesinato del misionero jesuita español Vicente Cañas, realizado en 1987, fue declarado culpable, de los delitos de colaboración directa y planificación de emboscada. Y condenado a 14 años de cárcel y tres meses.
Quedó demostrado que él, siendo delegado de policía de la región, contrató a varios sicarios para ejecutarle, por orden de varios hacendados.
Durante el juicio, en el que estuvieron presentes familiares de la víctima llegados desde España y numerosos representantes de la iglesia que trabaja con el mundo indígena, el jurado, formado por 4 hombres y 3 mujeres, votó en contra del acusado. En 2006 (20 años después del crimen) se celebró el primer juicio que absolvió al acusado –que era en el momento de los hechos delegado de policía de Juína- y a otros implicados que ya han fallecido o no tienen edad legal para ser juzgados. En aquel momento salieron absueltos por 6 votos frente a uno. Hace dos años, en 2015, el Ministerio Federal logró que se pudiera celebrar otro juicio, en base a que en 2006 no se tuvieron en cuenta todas las pruebas.
Durante este nuevo juicio, la acusación basó su defensa en el testimonio de dos indios Rikbacktsa, Paulo Tompero y Adalberto Pinto, quienes al poco de los hechos escucharon de uno de los presuntos ejecutores del misionero confesar el crimen e implicar al acusado y a quien le contrató para organizarlo, el hacendado de la hacienda Londrina, Pedro Chiquetti, quien veía amenazados sus intereses por la defensa de las tierras indígenas que lideraba el jesuita Vicente Cañas. También testificó Fausto Campoli, compañero de Vicente Cañas quien narró al jurado la estrecha relación del jesuita con los indios Enawene Nawe y cómo estos le consideraban un miembro más de su pueblo.
Por su parte, la defensa intentó demostrar que la muerte no fue violenta sino natural, a causa de una úlcera. También insinuó que fueron los indios Enawene Nawe quienes asesinaron a Vicente Cañas.
Para la familia Cañas, en palabras de sus sobrinos Rosa y José Angel la sentencia es una gran alegría y abre un precedente en el país: “Estamos muy contentos, esto abre un precedente impresionante en este país. Se ha hecho mucha justicia con mi tío, estamos felices, contentos. Después de tantos años de espera es una gran satisfacción que se haya hecho justicia, lo que representaba nuestro tío era abrir un camino para la protección de los pueblos indígenas. Esta sentencia servirá para defender a muchos otros que no pueden defenderse y que no se llegue a los extremos que se había llegado contra ellos que es lo que siempre quiso él defender, la autonomía de unos pueblos con su cultura”
Para la Compañía de Jesús en Brasil, según el superior de la Plataforma Apostólica Centro Oeste (PACO), Antonio Tabosa SJ, esta sentencia sigfinica “lo primero es justicia para un misionero jesuita que dedicó su vida a los indígenas aquí en la región de Matto Grosso, lo segundo justicia para sus familares que estuvieron con nosotros en este juicio y sentir  el dolor y la impunidad de la muerte trágica, y sobre todo justicia para los pueblos indígenas que tanto les cuesta defender sus derechos sino hubiese quien les defendiese de aquellos que quieren invadir  de sus tierras”.
Durante el juicio, además de los familiares se hizo presente el consulado español en Brasil a través de Elisea Mendoza y muchos representantes de la Iglesia y de la lucha por la defensa de los indios. Por parte de la Compañía de Jesús, además de numerosos jesuitas, acudió el superior de la Plataforma Apostólica Centro Oeste de Brasil, Antonio Tabosa. Asimismo acudieron: el obispo de Juina, D. Neuri Tondelo, el obispo representante del CIMI (Consejo Indigenista Misionero), Roque Palocci, grandes amigos y compañeros indigenistas de Vicente Cañas como la religiosa del Sagrado Corazón Bety Myky, y su gran compañero Thomaz Lisboa. Y por supuesto, representantes indígenas de las poblaciones Enawene Nawe, Myky, Rikbacktsa, Nanbikvara, Kajabi. También representantes de la Opan (Operación Amazonia Nativa) como Rosa María Monteiro y de la Funai (Fundación Nacional del Indio- órgano oficial del estado brasileño para el servicio de los pueblos indígenas) .
Este caso no solo se ha juzgado este asesinato sino que simbólicamente trae al presente los muchos crímenes cometidos contra los indígenas durante las últimas décadas en Brasil y que han quedado impunes. La causa indígena en este país sigue enfrentándose hoy a numerosas problemáticas y conflictos que generan la defensa de la tierra de los indios  frente a los intereses económicos de la agro-industria.


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Nuevos asesinatos en Sudán del Sur.

Asesinados 45 civiles en Sudán del Sur

David Shearer, el representante especial del Secretario General para Sudán del Sur, visita a los residentes de Akobo. Foto: UNMISS / Amanda Voisard

29 de noviembre, 2017 — Al menos 45 civiles han muerto y otros 19 han resultado heridos en un ataque a una comunidad Dinka, en la región de Jonglei, en Sudán del Sur.

El representante especial del Secretario General condenó los “horribles” crímenes.

“Condeno rotundamente estos asesinatos y el secuestro de unos 60 mujeres y niños durante los ataques”, dijo David Shearer.

Las comunidades Murle y Dinka en Jonglei llevan años enfrentadas.

“Los que han cometido estos actos violentos minan los intentos de lograr la paz y la reconciliación que la Misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS) lleva a cabo en Jonglei”, dijo Shearer. “Durante los intercambios que la UNMISS ha tenido con las dos comunidades hemos visto que la mayoría de la gente quiere que estos ataques vengativos acaben”.

Entre los fallecidos hay personal humanitario que según Shearer trabajan “desinteresadamente por la gente de Jonglei”. Sus muertes, añadió, “no tienen ningún sentido y son totalmente despreciables”.


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Asesinatos del ISIS en Mosul (Iraq)

ISIS asesina a 230 civiles cuando huían de Mosul

Un total de 354 civiles fueron asesinados y 470 más resultaron heridos en Mosul en el mes de Mayo. Foto: UNICEF/Romenzi

08 de junio, 2017 — La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ONU-DH) reveló este jueves ante la prensa en Ginebra que más de 230 civiles iraquíes habrían sido asesinados por el ISIS cuando trataban de huir de Mosul, en un lapso de tan solo tres días la semana pasada.

Muchos fueron utilizados como escudos humanos y otros masacrados desde el inicio, en octubre de 2016, de las operaciones militares iraquíes para liberar a Mosul de la ocupación del grupo terrorista. No obstante, informes recientes indican una significativa escalada en ese tipo de asesinatos.

“Hay familias enteras entre las víctimas, entre ellos niños. No tenemos cifras exactas de cuantos menores han muerto pero sabemos que hay al menos 20. Como expresó el Alto Comisionado Zeid Ra’ad Al Hussein, no hay palabras suficientes para condenar el hecho de disparar a niños cuando intentan huir con sus familias, pero sabemos que equivalen a crímenes de guerra”, aseguró Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina.

La mayoría de los recientes asesinatos ocurrieron en el vecindario de al-Shifa, en el oeste de Mosul. El ISIS baleó a hombres, mujeres y niños que intentaban huir del fuego cruzado entre el grupo terrorista y las fuerzas iraquíes. Muchos de los cuerpos fueron dejados en las calles por varios días después de los asesinatos.

Ataques aéreos de las autoridades iraquíes, entre ellos uno en la provincia de Zanjilly, también habrían dejado al menos 50 muertos en los pasados 7 días.

La Oficina del Alto Comisionado pidió una vez más a las partes del conflicto que tomen medidas para proteger a los civiles.
Por su parte, la Misión de la ONU en Iraq (UNAMI) informó que tan sólo en el mes de mayo, un total de 354 civiles fueron asesinados y 470 más resultaron heridos en Mosul.