Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor

Rep. centroafricana: conflicto permanente y caos absoluto.

Deja un comentario

Violencia en la República Centroafricana; el cardenal de Bangui visita el lugar de la masacre en Alindao

El atentado del pasado 15 de noviembre, en el que perdieron la vida 42 personas, incluidos dos sacerdotes, es un episodio del recrudecimiento del conflicto que ha provocado hasta ahora decenas de muertos. La Iglesia: «Dejemos que hablen las personas, no las armas»

El lugar del atentado del pasado 15 de noviembre

CONDIVIDI
SCOPRI TOP NEWS
Pubblicato il 20/11/2018
Ultima modifica il 20/11/2018 alle ore 12:34
LUCA ATTANASIO
ROMA

 

El Papa hizo un viaje histórico a la República Centroafricana en diciembre e 2015 e inauguró, según muchos comentadores, una nueva estación de paz. Los líderes religiosos están en primera línea desde siempre en la promoción del diálogo y de la reconciliación nacional. El arzobispo de Bangui, el cardenal Dieudonné Nzapalainga, a finales de 2013, en una fase de recrudecimiento de los conflictos, acogió en su residencia al imán Omar Layama, presidente de la Central African Islamic Community, y a toda su familia, convirtiéndose en un modelo de la convivencia: en esa ocasión ambos se ganaron el título de “gemelos de Dios”.

 

No existen motivos reales que indiquen un enfrentamiento religioso en todo el país. Sin embargo, ya desde hace muchos años, la República Centroafricana vive en un estado e conflicto permanente en el que se enfrentan los rebeldes Seleka (o ex-Seleka, que ahora forman parte de otros grupos), principalmente musulmanes, y la milicia “anti-Balaka”, principalmente cristiana. Según las naciones Unidas, la reiterada violencia desde 2013 hasta la fecha ha provocado que 700 mil personas huyan de sus casas y se refugien en otras zonas del país, mientras que alrededor de 600 mil han buscado refugio en otros países. Las personas que requieren asistencia humanitaria son, según los datos de la ONU 2 millones y medio.

 

Desde comienzos del mes de noviembre, en diferentes zonas del país se han vuelto a encender los focos de violencia que culminaron con la masacre de Alindao del pasado 15 de noviembre, en la que perdieron la vida 42 personas. Entre ellos están Blaise Mada, vicario general de la diócesis, y el padre Célestin Ngoumbango. La masacre se verificó dentro de un campo para refugiados en el que se alojaban alrededor de 26 mil desesperados que huían del conflicto, y tiene la firma del grupo de mayoría musulmana de la UPRC, Unión por la Paz en la República Centroafricana, aliado de los ex Seleka. El Papa, que eligió el país para abrir la primera Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia, hizo un fuerte llamado a la paz durante el pasado Ángelus del 18 de noviembre.

 

El padre Walter Mazangue es el secretario del cardenal Nzapalainga, y describe de esta manera el dramático momento que se vivió: «Estamos aterrorizados con lo que está sucediendo. Tanta gente asesinada bárbaramente, incluso dos sacerdotes, y no sabemos qué hay detrás. Lo que se puede afirmar es que los rebeldes quieren seguir adelante con sus proyectos de guerra, no quieren deponer las armas».

 

«Uno de los aspectos más alarmantes de todo este caso», subrayó el padre Mazangue en una conversación con Vatican Insider, es que «la gente está aterrorizada, pero también frustrada. Tememos que se quiera dar una respuesta a estos ataques crueles e inaugurar un nuevo espiral de violencia infinita».

 

«Estamos en el caos absoluto», afirmó el sacerdote. Y, con respecto a la situación general en el país, añadió: «Podemos decir que en todo el territorio de la República Centroafricana, no se ejerce ningún verdadero control gubernamental, el país está en manos de los rebeldes, y tememos que las cosas degeneren en la anarquía total. Por el momento no sabemos qué pasará».

 

En una dramática carta enviada un día después de la masacre, la Conferencia Episcopal del país se preguntó explícitamente: «¿Por qué la Iglesia católica se ha convertido en el blanco de los grupos armados criminales en la República Centroafricana?».

 

«La Iglesia —comentó el padre Walter— siempre ha estado al lado de la población y es arrollada también por su papel en la defensa de los civiles y del diálogo. Pero cree firmemente en el constante llamado a la paz. La carta es un grito de desconsuelo por los dos miembros del clero atacados, pero quiere expresar al mismo tiempo la preocupación e invitar a todos a la confrontación pacífica. El mismo cardenal fue ayer a Alindao precisamente para ver con sus ojos cuál es la situación, para hablar y encontrarse con los parientes de las víctimas, con la población, pero también, si fuera posible, con los rebeldes. Es decir, para invitar a todos a la calma y para que se vuelva a dialogar. Debemos interrogarnos todos —concluyó— sobre las razones de una situación tan dramática: el cardenal está en Alindao precisamente por este motivo, para invitar directamente a expresarse, explicar cuáles son los verdaderos motivos del enfrentamiento, en lugar de hacer que hablen siempre las armas».

Autor: loiolaxxi

periodista, jesuita, bloguero, profesor, jubilado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.