Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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Jesuitas piden asistencia a los refugiados frente al frío invernal.

jesuitas

430 entidades denuncian la pasividad de la Unión Europea ante la ola de frío polar que está afectando a personas refugiadas en Grecia y los Balcanes

  • Las 430 organizaciones trabajan en defensa de derechos humanos, migraciones y refugio, educación, colegios, asociaciones profesionales, instituciones religiosas y comunidades, sindicatos, se han sumado en las últimas 48 horas al llamamiento “PARA QUE NO SE MUERAN DE FRÍO”.
  • La campaña Hospitalidad se suma a la petición de una operación de protección contra el frío a nivel europeo eficaz y rápido.

Las imágenes de los últimos días en las que decenas de miles de personas refugiadas están soportando la actual ola de frío polar sin un techo sobre sus cabezas, así como la congelación de miembros y muerte de varias de ellas han impulsado a estas organizaciones (así como cientos de particulares que se han sumado de forma espontánea al documento) a solicitar a la Comisión Europea y al Gobierno español una operación eficaz e inmediata que disponga las medidas de emergencia necesarias de cara a garantizar las condiciones mínimas de habitabilidad de estas personas.

Las organizaciones firmantes manifiestan su profunda preocupación debido a que la situación actual de miles de refugiados en Grecia y los Balcanes pone en riesgo la vida de muchos de ellos y supone, en la práctica, un incumplimiento de las garantías mínimas que debe ofrecer la Unión Europea. La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en sus dos primeros artículos, se compromete a preservar, proteger y respetar la dignidad humana, así como el Derecho a la vida; dos elementos, que a juicio de los firmantes, se están poniendo en entredicho.

Por ello, las organizaciones firmantes solicitan al Gobierno de España y a la Comisión Europea un papel mucho más activo para poner en marcha urgentemente una operación europea contra el frío en coordinación con los gobiernos de Grecia y los países de los Balcanes, a través del Mecanismo europeo de Protección Civil u otras acciones de emergencia que puedan poner en marcha los propios Gobiernos de la Unión, que dé una solución urgente e inmediata a estas personas, de forma independiente a sus procesos de documentación y /o reconocimiento de su condición de persona refugiada.

Getty-web

Más de 75.000 migrantes y refugiados llevan meses varados en Grecia, la antigua República yugoslava de Macedonia, Serbia, Eslovenia, Croacia, Hungría y Bulgaria, muchos de ellos a la espera de su reubicación a otros países de Europa. El sufrimiento de estas personas se ha agravado con la llegada del invierno, uno de los más fríos en los últimos años. Las temperaturas bajo cero por la ola de frío polar que azota Europa estas semanas, unido a las pésimas condiciones en que viven muchas de estas personas ha provocado numerosos problemas de salud, congelación de miembros o incluso, riesgo de muerte.

A pesar de los esfuerzos llevados a cabo, el hecho es que la preparación de todos los campamentos para el invierno no se ha completado y muchos refugiados continúan viviendo en tiendas.

“Se trata de salvar vidas, no de papeleos y de cumplir las disposiciones burocráticas”, ha advertido el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). Médicos Sin Fronteras ha denunciado el pasado jueves que se han registrado ya casos de congelación de miembros entre los alrededor de 2.000 migrantes y refugiados que se encuentran atrapados en Belgrado, donde en los últimos días se han registrado temperaturas bajo cero. “Estoy seguro de que el número de casos de congelación será mucho mayor al final de la semana“, ha añadido Andrea Contenta, subrayando que el pasado fin de semana en la capital serbia se alcanzaron los 16 grados bajo cero y que la ciudad está cubierta por 30 centímetros de nieve.

La semana pasada, refugiados y asociaciones trabajando en los campos de Grecia explicaban en el manifiesto WAKE UP EUROPE las terribles condiciones de vida con la llegada del frío. También desde Grecia, el Servicio Jesuita a Refugiados denunciaba el sufrimiento de miles de personas: “En el Norte de Grecia, un refugiado afgano ha fallecido por congelación a causa de las temperaturas de 14 grados bajo cero” señalaba Cécile Deleplanque. “Los campamentos de las islas están abarrotados y muchas personas continúan viviendo en tiendas”.

Las ayudas económicas destinadas a proteger a las personas refugiadas del invierno no parecen haber resultado del todo eficaces. El ACNUR alerta de la situación en la Isla de Samos donde unas 1.000 personas, incluidas familias con niños, se encuentran viviendo en tiendas de campaña sin calefacción. La situación en la ruta de los Balcanes es aún más grave, especialmente en la frontera entre Croacia y Hungría y Serbia, donde muchas personas refugiadas están afrontando las bajas temperaturas a la intemperie, ante el abandono e incluso hostigamiento de las autoridades.

El invierno es un fenómeno natural que no podemos controlar, pero sí podemos y debemos atender las necesidades inmediatas de estas personas vulnerables. Europa no puede dejar morir de frío a las personas refugiadas y es responsable de darles  un trato digno.

Siempre que la magnitud de una emergencia sobrepasa las capacidades de respuesta de un país, el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea permite una asistencia coordinada de los Estados participantes. Este Mecanismo  apoya y facilita la movilización de los servicios de protección civil de los Estados Miembros para responder a las necesidades inmediatas de los países afectados por una catástrofe o en riesgo de sufrirla.

El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) es el núcleo operativo del Mecanismo europeo de Protección Civil. El CECRE trabaja en estrecha colaboración con las autoridades de protección civil de los Estados participantes en el Mecanismo, para coordinar una respuesta rápida a nivel europeo. El CECRE proporciona capacidad logística las 24 horas del día para supervisar y coordinar la respuesta. Además de los Estados miembros de la UE, en el Mecanismo de Protección Civil de la Unión, participan Islandia, Noruega, Serbia, Turquía y la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Montenegro.

El Mecanismo europeo de Protección Civil se ha activado en algunos momentos de 2015 y 2016 para apoyo a los refugiados pero actualmente, sólo permanece abierto para Grecia -abajo figura el enlace a día 6 de enero- sin que se haya montado una operativa de emergencia específica con mayores medios para abordar la ola de frío actual.

Ante la emergencia humanitaria provocada por la llegada del invierno y la ola de frío polar en Europa, pedimos con carácter urgente:

  1. Al Ministerio de Interior y al Gobierno de España, que solicite la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil para organizar una respuesta coordinada europea que de forma urgente, asista a los refugiados afectados por la ola de frío en Grecia y los Balcanes.
  2. A la Comisión Europea, que ofrezca a Grecia y los países de los Balcanes la asistencia inmediata de dicho Mecanismo de Protección Civil para proteger a los refugiados de las bajas temperaturas que se dan estas semanas en Europa.
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Arabia Saudí: está mejorando el reconocimiento de los derechos humanos?

Saudi Arabia, from the past into the future

  • An aerial view of the Grand Mosque is seen on the second day of Eid al-Adha, during the annual haj pilgrimage in the holy city of Mecca, Saudi Arabia, in 2015. (CNS photo/Ahmad Masood, Reuters)
 |  Faith and Justice
To Westerners, Saudi Arabia is a strange mix of archaic traditions and futuristic ambitions. Its leadership wants to adapt to modern technology and economics but at the same time preserve much of its religious and cultural heritage. Those who have visited the kingdom over the past few decades have reported remarkable changes.Saudi Arabia is ruled by a royal family, and the state religion is Wahhabism, a strict version of Sunni Islam. No churches or synagogues are allowed in the kingdom, nor is any missionary activity permitted. A Saudi who converts from Islam to another religion commits a crime. Atheism and denigrating Islam are listed as crimes under their counter-terrorism statute. Religious books or materials cannot be brought into the country.

For these and other reasons, U.S. Commission on International Religious Freedom and the U.S State Department have for years listed Saudi Arabia as a “country of particular concern” or CPC, a designation attached to the worst offenders against religious freedom.

Freedom of religion is especially a concern for the 10 to 12 million foreign workers who reside in the country. Western professionals living in foreign compounds are rarely harassed, but laborers from Asia and Africa have experienced difficulties.

While Saudi law forbids public worship by non-Muslims, it does allow private worship. A family praying together in their home is safe, but what happens when they invite neighbors and friends to join them? How many can gather in a home on a Sunday evening for a service? There is no written rule telling people what is permitted, which causes anxiety among worshipers. Saudi authorities seem to be evolving to a “don’t ask, don’t tell” approach to small gatherings, but enforcement can also vary depending on the whim of local officials.

print-newspapers.jpgNow, more than ever, we need to inspire action and a belief in the common good. But we need you. Subscribe today!

The uncertainty makes Christians nervous when they gather because they risk the possibility of arrest and expulsion from the kingdom. They are cautious even when they attend services in embassies and consulates where a couple of hundred might attend. When Saudis ask why they are gathering, they say to talk about sports and entertainment. Saudi officials know what is going on; they just don’t want it publicly acknowledged.

Catholics have established their own guidelines for services, keeping gatherings around 30 people. If a community grows to 50 congregants, they split the community. No Saudis are permitted at services. Although they have experienced raids in the past, they have been left alone for the past couple of years. On the other hand, a Protestant group got into trouble last year when it drew attention to itself with its loud music. A neighbor complained.

What has significantly improved the situation of Christians in Saudi Arabia is the reining in of the mutaween or religious police, whom even Saudis found intrusive. In the past, these officials and their vigilante allies had the authority to invade homes and arrest people for violating religious practices and customs. They were famous for chasing women, Saudi and foreign, who were not properly dressed. They also hunted down Christian gatherings.

Because of complaints from educated Saudis, the king stripped the religious police of the power to arrest or enter people’s homes without permission. They must now wear photo IDs, which disempowered vigilantes, and must get regular police to make arrests.  While this reform was primarily in response to demands from Saudi citizens, it has also eased the burden on foreign workers who were harassed by the religious police.

Also delighted by the reigning in of the religious police are educated Saudi women who would be stopped if they were unaccompanied by a male relative or not properly dressed. Women still wear long dresses and  some sort of veil in public, and they still cannot drive a car. But everyone says that the situation for women in Saudi Arabia is getting better.

Some women even argue that there is no discrimination against women in Saudi Arabia. They say that they feel safer from sexual harassment on the streets of Riyadh than on the streets of New York. They also note that 55 percent of college graduates in Saudi Arabia are now women.

Younger women also say that things have improved but would like to see more progress. They especially point to the guardianship law, which does not allow a woman to make many decisions without the approval of her guardian.  A guardian can keep a woman from traveling, getting an education, or getting married. Women who live in cities and whose parents are educated tend to suffer less from the guardianship system, but in rural areas, the system can be oppressive.

Education, especially education abroad, is liberating Saudi women, and the state is responding slowly. Just last year, for the first time the Department of Justice certified women lawyers. One such lawyer created an app, “Know your rights,” to inform women of their rights under Saudi law.

Other women take to Twitter with their problems. For example, when a car dealership would not sell a woman a car without her guardian’s signature, other women on Twitter guided her through the law so that at the next dealership she had no trouble. Later, she did need her guardian when registering her new car at the DMV.

Sometimes the rules are incongruous. For example, Saudi Arabia has had women doctors for years and they are allowed to have male patients. But the same woman doctor might need her guardian’s permission to have an operation.

While the Western media gives a lot of attention to women not being able to drive in Saudi Arabia, Saudi women looking for change are focused on reforming the guardianship system especially where it comes to their education, travel and healthcare.

Defenders of the guardianship system emphasize the duties of the male guardian. For example, every woman (single, married, divorced or widowed) has a guardian who is responsible for her financial wellbeing. She can sue him if he does not provide for her. They also claim she can sue if her guardian abuses his power and will not allow her to marry a good man or get an education. But successful suits require good lawyers and the luck of the draw with judges who have great discretion in interpreting the law.

Saudi Arabia is looking to the future when its growing population will not be supportable by its dwindling oil reserves. The government provides free healthcare and education, including paying for education abroad. It subsidizes many services and is expected to provide jobs for men. All of this is expensive.

Educational reform is key to preparing the Saudi population for a different work environment with greater stress on private sector employment. The latest in educational technology and methods are being adapted to Saudi culture in the hopes of creating a technologically savvy and entrepreneurial workforce.

Women will play a key role in that workforce. They are already outperforming men academically, and both foreign and Saudi companies prefer to hire Saudi women rather than Saudi men. Women work hard to prove themselves, while many Saudi men have a sense of entitlement after decades of benefiting from the riches that came from oil.

There is no question that the Saudi government is making reforms because it wants to improve its image in the international community. It is also doing it because it knows that it must change to survive economically in the future. But as a religious people, they must find theological explanations for their reforms.

The Catholic church explained the changes of Vatican II using the French “ressourcement” school of theological thought, which looked to early church thought and practices. Cultural accretions could be dropped without compromising the faith because it was seen as a return to a purer past.

Muslims are following a similar approach. For example, they look into their early history to discover that women and non-Muslims were treated much better in the time of Mohammad than today. Women did not wear veils. Mohammad’s wife was a businesswoman. Christians and Jews were allowed freedom of worship.

Scholarly debate over texts also prepares the way for reform. For example, most Saudi scholars argue that the Koran teaches jihad only as a defensive war, never offensive. And the Koran, they argue, teaches obedience to the authorities of the country in which a Muslim resides. These and other theological opinions ground their condemnation of the so-called Islamic State (ISIL), terrorism and Iran.

As in the Catholic church, there is great resistance to change in Islam. Although the king is close to being an absolute monarch, he has to balance competing views within his own family, the religious establishment, and Saudi society. Change comes slowly after much debate and discussion in the Saudi media.

For example, right now there is a robust debate about establishing an entertainment industry in Saudi Arabia. Elderly Saudis remember a time when there were movie theaters in the kingdom, but the religious establishment was successful in banning cinema and concerts. Conservative religious leaders worry about mixing genders at public events. Even today, only men are allowed into soccer stadiums.

As a result of these restrictions, Saudis spend a lot of money on entertainment abroad in places like Dubai. The Saudi government would rather this money be spent in country where it would create new businesses with new jobs. Only recently, the first public concert was held in Saudi Arabia.

Other reforms are in response to the fear of radicalism and terrorism. The government has become more careful in funding foreign Muslim organizations. Textbooks are being reformed by removing incendiary and prejudicial language.  Radical religious leaders are not funded for trips outside the country. The government is even monitoring more carefully what is said by preachers in Saudi mosques. Progress is slow and not always complete, but it is occurring.

But while the government has been slowly cleaning up its act, there are still rich Saudi citizens who use their private fortunes to fund radical individuals and groups. Satellite preachers still spew hatred and division across Africa and Asia.

Saudi Arabia is a work in progress. Its citizens are hopeful for their future. They are still friendly toward America, which unlike Europe did not try to colonize them. They like Trump’s negative attitude toward Iran, but they are as confused and uncertain about his stances as everyone else. The United States needs to support and encourage the reforms taking place in Saudi Arabia, but anti-Muslim rhetoric and actions would be harmful to both the Saudis and ourselves.

[Jesuit Fr. Thomas Reese is a senior analyst for NCR and author of Inside the Vatican: The Politics and Organization of the Catholic Church. Although he is chair of the U.S. Commission on International Religious Freedom, his views in this column do not necessarily reflect the views of the commission. His email address is treesesj@ncronline.org.]

Editor’s note: We can send you an email alert every time Thomas Reese’s column, Faith and Justice, is posted. Go to this page and follow directions: Email alert sign-up.


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Negación de derechos humanos en Arabia.

Ensaf Haidar, mujer de Raif Badawi. Raif está condenado a recibir 1.000 latigazos en Arabia Saudí. ©© Pierre-Yves Brunaud / Picturetank

Hola, Ignacio

¿Viste Salvados ayer? Si es así, espero que el programa te resultase interesante y que hayas podido conocer más a fondo la terrible situación de los derechos humanos en Arabia Saudí. Y si no lo viste, te invito a que lo veas porque creo que te puede interesar.

Porque Arabia Saudí sigue siendo un país que aterroriza a la población que se atreve a alzar la voz a base de condenas y castigos que recuerdan a la Edad Media. Latigazos, condenas a muerte, admisión de confesiones obtenidas bajo tortura…

Las mujeres tampoco están a salvo de las leyes saudíes. Siguen estando discriminadas en la ley y en la práctica y están subordinadas a los hombres en lo que se refiere al matrimonio, divorcio, custodia de los hijos e hijas y la herencia. Incluso necesitan el permiso de un tutor (varón, por supuesto) si quieren cursar estudios superiores, trabajar o viajar al extranjero. Y sí, siguen teniendo prohibido conducir.

Ignacio, si has visto el programa, estoy convencido de que te habrá removido por dentro, como a mí me revuelve recibir noticias de nuevas condenas a latigazos o condenas a muerte. Por eso, quiero animarte a que colabores con Amnistía Internacional para que podamos continuar denunciando a gobiernos como el de Arabia Saudí. Para nosotros, ningún país es intocable ni ningún dirigente queda fuera de nuestro análisis porque somos independientes. Y te necesitamos para poder seguir siéndolo.

Gracias por creer que otro mundo es posible Ignacio


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La violencia en Kasai (Congo)

CONGO RD – “La violencia en el Kasai es fruto de la manipulación política” denuncian los obispos

lunes, 27 febrero 2017

Jean-Prince Kamwina-Nsapu Pandi

Kinshasa (Agencia Fides) – “Desde julio del 2016, el conflicto entre el Jefe tradicional Jean-Prince Kamwina-Nsapu Pandi y las autoridades de la provincia central del Kasai ha tomado una dimensión trágica que va mucho más allá del problema de origen y que ahora afecta a diferentes comunidades del Kasai” afirma un comunicado enviado a la Agencia Fides, de la Asamblea Provincial Episcopal del Kananga.
Los enfrentamientos y la violencia cometida por los seguidores de Kamwina-Nsapu, asesinado por la policía en agosto de 2016, “han causado la muerte de cientos de personas, entre ellos muchos jóvenes y niños, con violaciones sistemáticas de los derechos humanos fundamentales y destrucción de infraestructuras públicas”, afirman los obispos. Los residentes de varios pueblos vagan por los bosques sin ayuda, mientras que muchos jóvenes y niños, están abandonados a sí mismos, “son instrumentalizados y reclutados como protagonistas del conflicto”.
La violencia no ha pasado por alto a la Iglesia: “iglesias, hospitales, centros de salud, escuelas y propiedades de la Iglesia han sido saqueadas” (véase Fides 24/2/2017).
Las causas de la crisis, según los Obispos, se deben a la “mala gestión de los asuntos administrativos del poder tradicional que ha sido manipulado y politizado”. A esta causa inicial se han sumado “las frustraciones de una región que durante mucho tiempo se ha visto marginada y el desempleo que sufren muchos jóvenes”. Una vez que se enciende la llama de la violencia, la represión policial ha “dado lugar a un movimiento popular de resistencia que va más allá del origen del problema”, dicen los Obispos, que señalan que la violencia no sólo la comenten los seguidores de Kamwina-Nsapu, sino también la gente en busca de venganza personal y los criminales que “se aprovechan de los ciudadanos completamente pacíficos y saquean las infraestructuras”.
Para poner fin a la violencia, los Obispos piden a la policía que actúe profesionalmente, protegiendo a los ciudadanos y a sus bienes; a los políticos que hagan gestos de pacificación y para serenar los ánimos,a demás de procesar a los autores de los delitos; a los líderes tradicionales que eviten que los jóvenes se alisten en las milicias. Por último piden al personal de la Iglesia y a los fieles, que recen por la paz, recitando a diarias en las parroquias la oración por los 125 años de evangelización. Los Obispos por último han decretado que la Cuaresma estará consagrada a la oración por los muertos y por la paz en Kasai, y han organizado una recaudación de fondos y de bienes materiales por los desplazados. (L.M.) (Agencia Fides 27/2/2017)


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Honduras: impunidad en el asesinato de Berta Cáceres.

   honduras

Honduras: Las lagunas judiciales respecto al asesinato de Berta Cáceres, advertencia para los activistas

Manifestación en New York, el 17 de marzo de 2016, pidiendo una investigación por el asesinato de Berta Caceres #JusticiaParaBerta © AI

27 de febrero de 2017

La vergonzosa ausencia de una investigación efectiva para hallar a quienes ordenaron el brutal homicidio de la activista medioambiental hondureña Berta Cáceres envía un aterrador mensaje a los cientos de personas que se atreven a manifestarse contra los poderosos, ha dicho Amnistía Internacional con motivo del primer aniversario de la muerte de la activista, el 2 de marzo.

“El trágico asesinato de Berta demuestra el deplorable estado de los derechos humanos en Honduras. El mensaje es claro: si tu labor de derechos humanos molesta a los que tienen el poder, te matarán”, ha dicho Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

 

“La investigación del asesinato de Berta, vergonzosamente deficiente y que hasta ahora no ha identificado a quienes ordenaron su muerte, así como la ausencia de un mecanismo eficaz para proteger a testigos y otros defensores y defensoras de los derechos humanos, muestra la falta de interés de las autoridades de Honduras en que se haga justicia.“Cada día que pasa sin que se haga justicia acerca a los y las activistas medioambientales hondureños es un paso más a un final trágico. No protegerlos es no proteger los recursos naturales de los que todo el mundo depende para subsistir.”

 

Berta Cáceres, líder y cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), murió a tiros el 2 de marzo de 2016 en la localidad de La Esperanza, provincia de Intibucá, en el oeste de Honduras. Durante años había hecho campaña enérgicamente contra la construcción de la represa de Agua Zarca en la comunidad de Río Blanco, que amenazaba al pueblo indígena lenca.

Desde su brutal asesinato, varios activistas medioambientales y de derechos humanos hondureños, algunos también del COPINH, han sido hostigados y amenazados.


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Por qué seguir con las torturas y la pena de muerte? Secretario gen. ONU.

Secretario General llama a no permitir la reinstauración de la tortura

El Consejo de Derechos Humanos. Foto: ONU/Elma Okic

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27 de febrero, 2017 — El Secretario General de la ONU exhortó hoy a la comunidad internacional a no permitir la reinstauración de la tortura y la pena de muerte como prácticas generalizadas.

António Guterres participó en la apertura de las sesiones de trabajo del año del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, donde afirmó que la defensa de esas garantías beneficia a todos los Estados e individuos.

“Debemos resistir firmemente los llamados a readmitir la tortura. La tortura es cobardía y produce información inútil y avergüenza a los países que la ejercen. Del mismo modo, trabajemos juntos para rechazar los propósitos de restaurar la pena capital. Digo esto como ciudadano de un país que abolió ese castigo hace 150 años”, apuntó.

En su discurso, Guterres alertó sobre el aumento del populismo y el extremismo, fenómenos a los que achacó el avance del racismo, la xenofobia, el antisemitismo, la islamofobia y otras formas de intolerancia.

Señaló que las minorías, las comunidades indígenas y el colectivo LGBTI sufren discriminación y abusos.

Además, advirtió el líder de la ONU, los derechos de los refugiados y migrantes se encuentran bajo ataque y la trata de personas se incrementa.

En este contexto, aseveró que la comunidad internacional no puede evadir sus responsabilidades, sobre todo con tanta gente huyendo de guerras y situaciones que amenazan su vida.

Guterres instó a recuperar la integridad del régimen internacional de protección a los refugiados y recordó que se trata de una responsabilidad compartida comprendida en la Carta de las Naciones Unidas.

Por último, el Secretario General subrayó la importancia de los derechos humanos –uno de los tres pilares de la agenda de la ONU, junto con la paz y el desarrollo– y apeló a los Estados a defenderlos con imparcialidad y sin dobles raseros.


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Gesto de solidaridad hebraico-musulmán en USA

Estados Unidos; la solidaridad entre musulmanes y hebreos que habla al mundo

Una colecta de fondos promovida por musulmanes a favor de los cementerios hebraicos profanados supera el objetivo en pocas horas. Impagliazzo: acto «contra el odio. El diálogo da frutos»

Estados Unidos; la solidaridad entre musulmanes y hebreos que habla al mundo

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Pubblicato il 27/02/2017
Ultima modifica il 27/02/2017 alle ore 17:14
RICCARDO CRISTIANO

Estados Unidos no se resigna ni al antisemitismo ni al odio. Y según algunos observadores, la reacción interreligiosa, sobre todo tras los execrables y repetidos episodios de profanación de cementerios hebraicos, podría ser una señal, cuyo eco en pocos días traspasó las fronteras de Estados Unidos.

 

Hace pocos días, después de haberse enterado de la profanación del cementerio hebraico de Sant Louis, en Missouri, 2 mi 500 ciudadanos de diferentes religiones se dirigieron al lugar para ayudar a limpiar y reparar los daños. Después participaron en una vigilia interreligiosa. Poco tiempo después, bajo el título «Muslim Unite», se lanzó una colecta de fondos para contribuir con las obras de limpieza y restauración. El «hashtag» utilizado para la campaña fue «descansen en paz» («rest in peace», en inglés). El objetivo de los promotores era reunir 20 mil dólares. «No hay lugar para este odio, esta profanación y esta violencia en Estados Unidos». «Un gran gesto», respondieron las autoridades hebraicas de Sant Louis. Y las voces de los jóvenes entrevistados por algunos periódicos locales lo confirmaron.

 

El 21 de febrero por la tarde los promotores anunciaron: «Estamos contentísimos de haber alcanzado nuestro objetivo en tres horas. ¡Prosigamos! Cada donación más irá a favor de los cementerios hebraicos profanados».

 

El 22 de febrero, los promotores anunciaron que habían reunido 80 mil dólares, a un ritmo de 1000 dólares cada veinte minutos. Y añadieron: «Mientras, nos enteramos que hay otro histórico cementerio hebraico fue profanado, en Colorado, y que podemos ayudar».

 

El 26 de febrero llegó una nueva noticia: «Nos enteramos de otro cementerio hebraico profanado, esta vez en Filadelfia. Los estamos contactando para ofrecerles nuestra ayuda».

 

El gravísimo episodio de Filadelfia hizo que sonaran las alarmas en las instituciones gubernamentales estadounidenses, que habían recibido peticiones para que denunciaran esta inquietante vuelta del antisemitismo (confirmada también por muchísimas amenazas en contra de instituciones hebraicas) desde los primeros días del gobierno de Trump.

 

«Muslim Unite» ha reunido 133 mil dólares gracias a más de 4400 donadores. Y la colecta de fondos, evidentemente, continúa, como se estableció al principio. Concluirá el próximo 21 de marzo.

 

Todo esto sucede en un contexto verdaderamente alarmante, con el aumento de los grupos que incitan al odio en los Estados Unidos. Por ello, «Muslim Unite» representa una reacción sorprendente para algunos (y no tanto para otros), que señalan una realidad bastante extendida, como demuestra el compromiso de numerosas organizaciones que son expresión de la cultura hebraica, como el Anne Franck Center, en contra del llamado «muslim ban». Pero el caso de la colecta de fondos de los musulmanes a favor de los cementerios hebraicos llamó sin duda la atención de muchos medios de comunicación, y no solo en los Estados Unidos. Por ejemplo, en estas horas se refirió a esta historia la televisión árabe al Jazeera, que, al describir los hechos, consideró oportuno extender la mirada y recordar que hace poco tiempo, «después del incendio de una mezquita de Texas, los estadounidenses reunieron un millón de dólares para reestructurarla. Y la comunidad hebraica local ofreció la sinagoga a los fieles afectados, para que pudieran ir a rezar allí».

 

Sobre la colecta de fondos de «Muslim Unite» y la esperanza de que estos actos deleznables puedan hacer que crezca una solidaridad humana sin barreras, Marco Impagliazzo, presidente de la Comunità di Sant’Egidio, nos dijo: «Se trata de gestos de solidaridad que indican una revuelta silenciosa pero de los hechos frente a la política del odio, de la separación de comunidades, pero, sobre todo, frente a la idea de que existe un choque de civilizaciones. Son gestos que demuestran que años de diálogo y de encuentro han creado novedades incluso en los Estados Unidos de América. Es la respuesta a todos los que dicen que el diálogo y el encuentro no sirven, no dan resultados. Por el contrario, hay que ir a excavar profundamente, porque estamos destinados a vivir juntos, y debemos hacerlo de la mejor manera posible».