Loiola XXI

Lugar de encuentro abierto a seguidor@s de S. Ignacio de Loyola esperando construir un mundo mejor


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El Papa y la frontera USA-Mexico. Comentario

Trump, Bergoglio y la globalización de la esperanza

big_tecz3rcBManfred Nolte. El viaje del Papa Francisco a México terminó el miércoles pasado en Ciudad Juárez, una urbe de memorias sombrías por la proliferación de la violencia y el tráfico de drogas y que aún se halla presa de la pobreza y la delincuencia. A Ciudad Juárez trajo Francisco, como es habitual en él, palabras de aliento. Visitó una prisión, saludando uno a uno a los internos instándolos a vivir como “profetas”, para convertir su sufrimiento en bondad. “Trabajad” –les dijo, “para que esta sociedad que utiliza a la gente y la descarta no siga multiplicando las víctimas”.

Oró en la frontera por los emigrantes muertos, y condenó las “graves injusticias” perpetradas contra aquellos que, forzados por la pobreza y la violencia, deben emprender viajes inauditos en la soledad de su indigencia y  a menudo pagados con la extorsión, el secuestro, la detención o la muerte. Por la tarde, celebró una misa en un antiguo recinto ferial al lado del Río Grande, muy cerca de sus vecinos americanos de El Paso, que también acudieron al acto a millares.

Los problemas de la emigración, y en general los de la pobreza heredada y el descarte infringido a los más vulnerables son complejos en sus estructuras y gigantescos en su tamaño. No es sencillo asimilar que entre 1965 y 2015, más de 16 millones de mexicanos entrasen clandestinamente en Estados Unidos aunque hoy México sea sobre todo la autovía por la que millares de salvadoreños, hondureños o guatemaltecos huyan hacia el norte.

Nadie tiene las claves de la solución de todas estas contingencias, ni el Banco Mundial o el FMI, ni tampoco la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR. Porque junto al desbordante colectivo de las personas migrantes se apila el millardo de personas que, en otras latitudes del planeta, son incapaces de salir de la trampa de la pobreza. El problema de la precariedad extrema en el mundo consta de elementos e ingredientes múltiples y contradictorios. No es un tema de mera solidaridad y ayuda. Incluso voces muy potentes se rebelan, desde dentro, contra esta vía presuntamente paternalista.

Pero hay un infinito océano de distancia moral entre las distintas interpretaciones y la conciliación de los conflictos citados. Francisco porta consigo un gran mensaje de dignidad y de fe en la persona, de coraje, de elevación a la vez antropológica y trascendente, desde la justicia y también desde la fe. Al contemplar a aquellos a los que la fortuna ha dejado arrinconados, Bergoglio da un paso claro para situarse a su vera y acompañarlos con un mensaje de respeto y de ilusión.

Francisco entiende los problemas que los abruman y los peligros que los acechan, se pone del lado de los que sufren, muchos de los cuales tienen a seres queridos muertos o desaparecidos, inmortalizados con humildes cruces en los alrededores de Juárez, o en las inmediaciones de la frontera del país. El Papa sabe que han abandonado sus hogares, y que han cruzado un desierto hostil para huir de la desolación y de la muerte y tal vez mantener precariamente desde la soledad de la distancia a sus familias que se quedan.

Allí mismo, al otro lado de la frontera, algunos políticos grandilocuentes estarían deseosos de expulsar a los emigrantes del territorio americano, a millares, tal vez a millones. El miedo que provoca  en muchos americanos el fenómeno migratorio ha paralizado cualquier avance de las reformas iniciadas en su momento por sus legisladores. Hasta los moderados sufren el peso de la opinión dominante y suscriben el veto sicológico al emigrante irregular. Donald Trump, el millonario candidato a las elecciones presidenciales de 2016 por el partido republicano, ha prometido una muralla de 2.500 kilómetros con México si es elegido. Del Papa, ha dicho la semana pasada lo siguiente: “Creo que no entiende los problemas que tiene nuestro país, no creo que comprenda el peligro de la frontera abierta que tenemos con México”. A menudo, el Papa Francisco irrita a los críticos que, viendo sus campañas contra la pobreza y el cambio climático, desearían que dejara de ejercer de sociólogo o de economista y se limitara a su condición de teólogo. Cuando recuerda que “la vanidad y el orgullo pueden crear una sociedad de pocos, para pocos”. Luego ha llegado la refriega, quizá desafortunada, al aventurar el Papa que Donald Trump “no era cristiano”. Que levantar murallas en lugar de tender puentes no es cristiano, ni siquiera humano, ni siquiera eficiente. Trump, como era de esperar, ha estallado en improperios.

Se puede no tener un diagnóstico ni claves certeras para abordar o aliviar la vida de los emigrantes y el problema de los más marginados. Pero la tesitura moral, la simpatía y la compasión activa no pueden equivocarse. Hay que tener valor para vivir en Juárez, para hacer frente a sus peligros o para pensar en huir de aquel infierno y buscar una nueva vida en el norte. Por el contrario hace falta poco valor para demonizar a los inmigrantes y en general a los marginados de este planeta, que son parte de nuestra responsabilidad y en cierto modo nuestra misma sombra. No es necesario mucho esfuerzo para atizar miedos y recelos y refugiarnos en nuestra concha más o menos confortable, unos buscando votos, otros el poder y la gran mayoría una comodidad que no afronta con serenidad el dramatismo de los hechos narrados.

Obviamente la cita de Juárez es altamente simbólica. Las fronteras de Europa están sembradas de Ciudades Juárez, con cientos de millares de refugiados debatiéndose por la supervivencia y un futuro improbable. La presencia de los emigrantes y de los refugiados interpela seriamente a las diversas sociedades que los acogen. Estas deben afrontar los nuevos hechos, que pueden verse como hostiles si no son adecuadamente motivados, administrados y regulados.

Son palabras del Obispo de Roma: de todas las globalizaciones en curso, aquella por la que suspira el Pastor de la Cristiandad y por cuya difusión hace fervientes votos es la globalización de la esperanza. Porque se pueden sufrir privaciones sin cuento, pero “no podemos vivir sin esperanza”. [1]


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Sobre el film “Spotlight”

Spotlight

Director: Tom McCarthy
Starring: Mark Ruffalo, Michale Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, Stanley Tucci, John Slattery, Brian D’arcy James
Certificate: 15
Running time: 128 mins
UK release date: 29 January 2016
Spotlight is a film about pervasive, everyday evil. More precisely, it tells of how a particular instance of evil came to be identified and resisted. The evil is, of course, the clerical Child Sexual Abuse scandal, which came to light in the Archdiocese of Boston in 2002; shocking, in terms of the scale of the abuse (nearly 300 perpetrator priests, with as many as 1,000 victims), and for its systematic cover-up by the Church authorities, who routinely transferred offending priests from one pastoral assignment to another. The magnitude and severity of the Boston case have given it a huge status. At the same time, its investigation and exposure by Boston Globe journalists – ‘Spotlight’ is the name of the newspaper’s four-person, in-depth investigation team – make for a compelling, powerfully well-made movie.
The Christian philosopher Paul Ricoeur wrote that when it comes to describing evil (as opposed to human finitude or limitation), even the most advanced or sophisticated culture finds that it has to resort to the language of ‘myth’ – not in the sense of a story which is a pack of lies, but a narrative whose deep structure allows what is otherwise inexpressible to be brought to a shared awareness. The ‘Hollywood’ template offers familiar examples of mythical patterning, above all in the exposure of conspiracies and the confrontation of entrenched institutional power. All The President’s Men (1976) tells of the uncovering of the Watergate scandal by Washington journalists, but there are other renditions of persistent, committed investigators, telling the truth to brutal power (SilkwoodErin Brokovich, and so on). It is as if we can only bear to examine human evil through the counteractive lens of heroic individuals or groups – Schindler, Elliot Ness, Batman – whose thirst for justice offers a kind of compensatory hope.
Spotlight delivers on this pattern, with a clutch of splendid performances from the intrepid team of investigators. Michael Keaton (a former incarnation of Batman, of course) fits the bill as Walter ‘Robby’ Robinson, the leader of the Spotlight team, with strong, Oscar-nominated performances in the roles of Michael Rezendes (played by Mark Ruffalo) and Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams). Stanley Tucci plays a prickly, eccentric, but sympathetic lawyer, Mitchell Garabedian. Between them the cast deliver the range of ‘normal’ human reactions of anguish and anger which we need to see, given the destructive enormity of what they are uncovering. As it happens the team are all lapsed or former Catholics: Rezendes’ wrenching lament for the lost hope that he might nevertheless have returned to his faith one day is an especially heartrending moment.
We see the same searing rawness, above all, in the interviews with the victims; three, in all, testify unforgettably to what had happened to them. Even the one perpetrator priest who appears in the film reveals himself to have been a victim of rape – at the same time as he displays a chilling emotional disconnect from the unspeakable damage he has, in his turn, inflicted on children. It is highly unfortunate that it is not easy to tell, from the internet cast lists, the names of the actors who play these short but very important cameos.
The struggle of the victims to get their voices heard is not the least important narrative strand inSpotlight – the leader of the survivors’ group (played by Neal Huff) is initially dismissed by everyone as an unbalanced crank, while the work of interviewing survivors is temporarily derailed when the atrocity of 11 September 2001 takes news priority. The film subtly touches a lot of bases.
Spotlight’s maturity is revealed by Robby’s crucial strategic decision to hold back from exposure of the one individual largely responsible for the cover-up, namely Cardinal Law, and to seek instead to ‘go after the system’. Once it becomes clear that this is not about the misdeeds of one primate, nor of a number of ‘bad apples’, but of an all-pervasive culture of deference which corroded the consciences of policemen, lawyers, civic dignitaries, philanthropists and education administrators – all ‘doing their job’ – then the question of collective responsibility, of ‘good Germans’ looking the other way, has to be addressed. As Garabedian tartly remarks, ‘if it takes a village to raise a child, it also takes a village to abuse him’.
The city of Boston’s strongly-knit but introverted and defensive Catholic culture thus stands indicted. Only outsiders like Garabedian (who is Armenian) and the newly appointed Jewish editor of the Globe (Marty Baron is a nervous but increasingly assertive parvenu, marvelously rendered by Liev Schreiber) stand any chance of making a difference. Robby himself, very much a ‘villager’, admits to his own complicity. The truth will indeed set us free; but as Hannah Arendt has observed, the truth often comes at the wrong psychological moment.
There is some attempt at a wider analysis of the clerical sex abuse ‘phenomenon’, in the voice of Richard Sipe, a noted commentator with considerable clinical experience who collaborates with the Spotlight team. I imagine some of the main objections to the movie will concern this deployment of a controversial author giving an inevitably breathless and questionable overview of the dysfunctionality of ‘the system’ (it is all to do with celibacy, clerical secrecy, etc.). Curiously, even this episode has a healthy ring to it. The filmmakers have openly named their research ‘source’, and anyone who wishes to take issue with Sipe’s analysis is free to do so. I felt here, as elsewhere in the film, there was a desire to replicate the scrupulous honesty of the investigative journalism it portrays. This is a film seeking to be as open as possible, to win our trust.
It is, of course, a challenging and uncomfortable movie for Catholics (lawyers, at least collectively, don’t come out too well either). It would need someone who knows the Boston Catholic world better than I do to assess the fairness and accuracy of the ecclesial claustrophobia which Spotlight depicts. And for all that the film seeks to avoid the path of scapegoating Cardinal Law, he is clearly identified as the summit and source of the corruption. The film’s closing caption reminds us that after Law’s resignation he was moved to a prestigious post in Rome – an instance, at a higher level, of precisely the ‘transfer’ of problematic clergy which is at the core of the Boston scandal (over to you, Pope Francis …).
Seeing this film has convinced me once again of the importance of regarding the Church, whatever else she may be, as a ‘school’ for discipleship, for the ‘discipline’ of holiness. And the theologian Nicholas Lash has reminded us that learning and governance are not the same thing.[i] In which case, the truly authentic, Catholic response to this film has to be: what can we – must we – learn from it?
I propose two ‘learning outcomes’. Firstly, there are no new facts on display, no further data about the Boston scandal. But perhaps the facts need to be seared into our soul, in the way that only great, or at least good art, can do (drama and film, especially). And Spotlight is good drama. There’s a clearly cathartic effect – things are said, albeit from the mouths of actors, which should never have been left unsaid or ignored. For many people, the film will have a disturbing, but also healing effect, which the Church must be prepared to acknowledge and appreciate – even and especially when the Church is not itself the agent of that healing. I should add that while in one sense all this may be ‘old news’ for Catholics in the USA and Europe (sad to say,  ‘safeguarding fatigue’ is sometimes evident among clergy and religious), it is still distressingly fresh in many geographical regions of the Church, where the ‘phenomenon’ has scarcely been acknowledged as a reality, let alone addressed. This is not, in the end, about the Boston ‘village’, as Spotlight’s startling end-caption demonstrates by listing the dozens, hundreds, of places worldwide, where clerical abuse has occurred.
The second lesson concerns, quite simply, ‘signs of the times’ which the Church has too often managed to misread. The God of justice, defender of the widow, orphan and stranger, can and does speak from outside the Church. The secular media (if we can so describe the anguished post-Catholicism of the ‘Spotlight’ journalists) have been crucial in bringing the Church to account on the child abuse crisis, in the US and elsewhere. José Casanova, the Catholic sociologist of religion, has made a similar case for Western secular feminism, insofar as an enhanced view of the sacred dignity of women has, as its corollary, a new awareness of the vulnerability of children and the need to protect them. Too often the Church’s default position towards secular media, towards secular feminism, has been defensive and oppositional. Spotlightoffers the possibility that the voice of God might, after all, be discernible in these unlikely sources.
To this extent, the positive appraisal of the film by Cardinal Sean O’Malley, the current Archbishop of Boston, has to be welcomed, along with Luca Pellegrini, on the Vatican Radio website, declaring that the Globe reporters ‘made themselves examples of their most pure vocation, that of finding the facts, verifying sources, and making themselves – for the good of the community and of a city – paladins of the need for justice.’
This is a sad, challenging, non-euphemistic, responsible, good film. Watch, and learn.


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Un nuevo libro sobre el Papa Francisco.

PapareflexivoSe presenta en la Universidad de Deusto el libro “Franciscus. El papa de la promesa”

Día: martes, 1 de marzo
Hora y Lugar: 13:10 (Faculty Club, en Bilbao) y 19:30 (Centro Loyola Donostia-Sala Arrupe Andia, 3, San Sebastián).

La Universidad de Deusto acogerá MAÑANA, 1 de marzo, en Bilbao y San Sebastián, la presentación del libro “Franciscus. El papa de la promesa” (Editorial Stella Maris), de Jimmy Burns Marañón. Una obra reveladora e inaudita sobre el papa Francisco, en la que el autor plantea con un ritmo fresco y ameno los aspectos más controvertidos del personaje, en especial los años de Jorge Bergoglio en Argentina durante la dictadura militar de Juan Perón. La presentación de Bilbao tendrá lugar, a las 13:10 horas, en el Faculty Club y la de San Sebastián, desarrollada en el marco de DeustoForum Gipuzkoa, a las 19:30 horas, en el Centro Loyola Donostia-Sala Arrupe (Andia, 3).

Alabado por la crítica anglosajona, este libro es fruto de la experiencia multicultural (anglo-española) del autor, hijo del diplomático Tom Burns Marañón, espía durante la II Guerra Mundial y nieto del célebre médico Gregorio Marañón. El enfoque original de la obra también tiene su origen en la educación de Jimmy Burns como alumno jesuita, como periodista de la mejor tradición británica y como corresponsal en Buenos Aires, donde pudo acceder a contactos privilegiados con círculos en los que Jorge Bergoglio jugó un papel importantísimo como referente social, espiritual y político (especialmente por su enfrentamiento con el kirschnerismo).

“Franciscus. El papa de la promesa” también se centra en dos grandes retos para el papa: la reforma de la Iglesia y la resistencia de los que se oponen el cambio; y por el otro, en la gran amenaza que supone el terrorismo islámico. Alternando la propia experiencia del autor con la narración objetiva del biógrafo, el libro se adentra en las favelas, las iglesias, los centros de poder; presenta sacerdotes críticos con Bergoglio y también a otros que apoyan su causa, y también muestra el posicionamiento que ha tenido Francisco ante ciertos abusos en el seno de la Iglesia.

Bilbao, 29 de febrero de 2016. 


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País Vasco: Contra los rumores racistas y xenófobos.

Paz Paz

Presentación a medios de comunicación

de la campaña antirrumores

NO TE DEJES ENREDAR por los rumores racistas y xenófobos

(los próximos 1, 2 y 3 de marzo en Gasteiz, Getxo y Donostia)

 

 

Con ocasión de la próxima conmemoración del 21 de marzo (Día Internacional contra la Discriminación Racial ), CEAR-Euskadi, Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi, relanza este mes de marzo su campaña “NO TE DEJES ENREDAR por los rumores racistas y xenófobos” (con hincapié en todos los rumores negativos contra las personas refugiadas que se están propagando cada vez más viralmente).

 

Los DESAYUNOS CON MEDIOS para lanzar la campaña serán los días 1, 2 y 3 de marzo en Gasteiz, Getxo y Donostia respectivamente. En ellos se proyectará el vídeo-documental eje de la campaña (véase arriba cartel de difusión).

 

En el vídeo, de 7 minutos, periodistas de relevancia animan a la ciudadanía a no dejarse enredar por rumores de tinte xenófobo que vilipendian la dignidad de las personas refugiadas y migrantes, fomentan prejuicios o incitan al miedo u odio a lo extranjero. En el grupo de periodistas y presentadores protagonistas del vídeo se encuentran Jordi Évole, Iñaki Gabilondo, Pepa Bueno o Gran Wyoming, entre otros.

 

Para la difusión de esta campaña, CEAR-Euskadi cuenta con el APOYO de la Asociación Vasca de Periodistas yColegio Vasco de Periodistas, del Ayuntamiento de Getxo y de Sos Racismo Gipuzkoa/ Mugak en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa respectivamente.

 

Los desayunos con medios serán los siguientes días a las siguientes horas:

 

·        1 de marzo, MARTES: En Vitoria-Gasteiz, CEAR-Euskadi presentará su campaña acompañada por laAsociación Vasca de Periodistas y el Colegio Vasco de Periodistas.

Lugar:      Oficina de CEAR-Euskadi (C/Aldabe, 7, bajo)

Hora:        De 10:30 a 11:30.

 

 

·        2 de marzo, MIÉRCOLES: En Getxo, CEAR-Euskadi estará acompañada del Ayuntamiento de Getxo.

Lugar:      GETXO ELKARTEGIA (C/Ogoño 1, Areeta-Las Arenas) MAPS

Hora:        De 10:00 a 11:00.

 

 

·        3 de marzo, JUEVES: La presentación en Donostia-San Sebastián será en la sede de Sos Racismo Gipuzkoa/ Mugak.

Lugar:      MUGAK (C/Peña y Goñi, 13, 1º)

Hora:        De 10:30 a 11:30.

 

 

En el acto también se  va a presentar y regalar  a los medios un libro titulado “Periodistas contra la xenofobia”redactado y editado desde CEAR-Euskadi. El libro no reproduce el manido argumento de “los medios tienen la culpa de todo”, sino que desarrolla herramientas de alianza y colaboración entre los medios y entidades como CEAR-Euskadi, embarcadas en el desmontaje de rumores racistas o xenófobos.

 

Para confirmación de asistencia, más información y gestión de entrevistas:

 

CEAR-Euskadi (Rosabel Argote)

rosabel.argote@cear-euskadi.org

Teléfono: 647 200 959

 

Asociación Vasca de Periodistas y Colegio Vasco de Periodistas

asociacion@periodistasvascos.com / info@colegiovascodeperiodistas.com

Teléfono: 944 10 60 40

 

SOS Racismo Gipuzkoa-Mugak (Anaitze Agirre)

komunikazioa@mugak.org

Teléfono: 655 71 72 92

 

 

 

Zurrumurruen aurkako kanpainaren

aurkezpena hedabideei

EZ HADI ENDREDA zurrumurru arrazista eta xenofoboekin

 

Datorren Martxoak 21ean ospatzeko (Arrazakeriaren eta Xenofobiaren aurkako Nazioarteko Eguna ) CEAR-Euskadi Errefuxiatuen Laguntzarako Euskadiko Batzordeak, “EZ HADI ENDREDA, zurrumurru arrazista eta xenofoboekin” kanpaina berabiaraziko du (bereziki, pertsona errefuxiatuen inguruan zabaltzen ari diren zurrumurruen kontra).

Kanpainari hasiera emango dion HEDABIDEEKIN GOSALTZEN ekitaldia martxoaren 1, 2 eta 3an egingo dugu, Araban, Bizkaian eta Gipuzkoan hurrenez hurren, eta bertan HEDABIDEEI AURKEZTUKO zaie kanpainak ardatz duen bideo-dokumentala.

7 minutu luze den bideo honetan, izen handiko hainbat kazetari herritarrei animatzen diete ez daitezela endreda kutsu xenofoboko zurrumurruekin, pertsona errefuxiatuen eta etorkinen duintasunaren kaltetan direlako, aurreiritziak sustatzen edo atzerritarren aurkako beldur edo gorrotoak bultzatzen dituztelako. Kazetari  eta aurkezle hauen artean Jordi Evole, Iñaki Gabilondo, Pepa Bueno eta Gran Wyoming daude.

Kanpaina honen zabalkuntzarako CEAR-Euskadik Euskal Kazetarien Elkartea eta Kazetarien Euskal Elkargoa, Getxoko Udala eta SOS Arrazakeria Gipuzkoa/Mugak elkarteen laguntza jaso du Araban, Bizkaian eta Gipuzkoan hurrenez hurren.

 

Gosariak honako orduetan izango dira:

 

·        Martxoak 1, ASTEARTEA: Vitoria-Gasteizen, CEAR-Euskadik kanpaina aurkeztuko du Kazetarien Euskal Elkargoa eta Euskal Kazetarien Elkartearekin batera:

Tokia:   CEAR-Euskadi bulegoan (Aldabe kalea, 7, behea)

Ordua: 10:30tik 11:30ra.

 

·        Martxoak 2, ASTEAZKENA: Getxon, CEAR-Euskadi Getxoko Udalarekin batera:

Tokia:   GETXO ELKARTEGIA (Ogoño kalea 1, Areeta-Las Arenas) MAPS

Ordua: 10:00tatik  11:00etara.

 

·        Martxoak 3, OSTEGUNA: Donostiako aurkezpena Sos Arrazakeria Gipuzkoa/ Mugak elkartearekin batera.

Tokia:   MUGAK (Peña y Goñi kalea, 13, 1º)

Ordua: 10:30tatik 11:30tara.

 

 

Ekitaldi honetan CEAR Euskadik egindako “Kazetariak xenofobiaren kontra” liburua aurkeztu eta oparituko dizue. Argitalpen honen bitartez zurrumurru arrazista eta xenofoboen kontra ari garen elkarte eta hedabideen arteko elkarlana eta lankidetza sustatzeko tresnak garatzen ditugu.

 

Konfirmatzeko, informazio gehiago lortzeko edo/eta elkarrizketak adosteko:

 

CEAR-Euskadi (Rosabel Argote)

rosabel.argote@cear-euskadi.org

Telefonoa: 647 200 959

 

SOS Arrazakeria Gipuzkoa-Mugak (Anaitze Agirre)

komunikazioa@mugak.org

Telefonoa: 655 71 72 92

 

Euskal Kazetarien Elkartea eta Kazetarien Euskal Elkargoa

asociacion@periodistasvascos.com / info@colegiovascodeperiodistas.com

Telefonoa: 944 10 60 40


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Deshielo en las relaciones China-Vaticano?

Mensajes de China al «soft global-power» de Papa Francisco

El «Global Times» , órgano en línea semi oficial del Partido comunista chino, afirma que entre el Pontífice y el Presidente Xi Jinping «crece la esperanza del deshielo» en las relaciones sino-vaticanas. Y cita a un cardenal estadounidense, convencido de que «las afinidades entre el Papa y Xi pueden transformarse en un don precioso para el mundo»
.

Un giornale cinese

  27/02/2016
GIANNI VALENTE
CIUDAD DEL VATICANO
 Entre China y el Vaticano, después de «décadas de relaciones congeladas», muchas señales en sintonía parecen atestiguar «un lento pero significativo cambio de relaciones». Todavía existen divergencias, pero «expertos y líderes religiosos ven un progreso en el tono general del diálogo». Un artículo «de línea» publicado con gran espacio en el «Global Times» (periódico digital en inglés considerado órgano semi oficial del Partido comunista chino) registra el cambio de marcha en las relaciones entre Pekín y los Palacios vaticanos, además de descifrar sus orígenes e implicaciones. Un texto inspirado y que en un momento lleno de expectativas sobre los posibles desarrollos del «dossier» China-Vaticano tiene el valor de representar una señal elocuente desde su título: «Bajo Papa Francisco y el Presidente Xi crece la esperanza de un deshielo en las relaciones». Como ilustración hay un fotomontaje en el que aparecen juntas la cúpula de San Pedro y la puerta de entrada de la Ciudad Prohibida.
Las noticias y los argumentos expuestos en el artículo ayudan a descifrar la disposición actual de los aparatos chinos en relación con las negociaciones con la Santa Sede y la Iglesia católica. El cambio, desde el título, es atribuido a la nueva estación que comenzó con la llegada, casi simultánea, de Papa Francisco a la Cátedra de Pedro y del Presidente Xi Jinping al gobierno del ex Celeste Imperio. Una confirmación autorizada de la nueva fase de las relaciones se atribuye a las declaraciones del cardenal Pietro Parolin, que en octubre de 2015 confirmó que poco tiempo antes una delegación vaticana se había dirigido a Pekín para trabajar en la normalización de las relaciones. El «Global Times» no se limita a recordar las palabras del Secretario de Estado vaticano, sino que añade que desde finales de enero los contactos han continuado con la visita de una delegación china al Vaticano, confirmando las indiscreciones que habían circulado sobre el último encuentro sino-vaticano, que se llevó a cabo en Roma antes del Año nuevo chino.Sobre los puntos que todavía dividen a la Santa Sede y a China, el periódico en inglés «made in Beijing» reconoce que el contraste que existe sobre las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y Taiwán, «la isla rebelde», es menos importante que los problemas que ha provocado la pretensión del gobierno chino de inmiscuirse en el nombramiento de los obispos, «que la Iglesia católica considera crucial para la fe y la organización».

Durante la primavera de 2010, el académico Liu Peng (director del Instituto Pushi para las Ciencias Sociales) publico justamente en el «Global Times» un texto en el que describía los posibles puntos de encuentro sobre los procedimientos para el nombramiento de los obispos, que en esa época constituían la parte más importante de las negociaciones entre la Santa Sede y el gobierno chino. El acuerdo, explicaba el profesor chino (dando la impresión de estar bien informado) habrá podido poner en marcha mecanismos de selección local (mediante consultas entre los representantes de cada una de las parroquias) para proponer nombres de candidatos al episcopado y que después habrían debido recibir el placet del gobierno de Pekín, antes de ser sometidos a la evaluación de la Santa Sede, para su elección definitiva. Si el candidato o los candidatos no hubieran sido considerados adecuados por la Santa Sede para el papel de obispo, los tiempos para la elección se habrían extendido para tomar en cuenta otros nombres, con otras rondas de consultas. Un sistema que habría eliminado para siempre la eventualidad de nuevas ordenaciones episcopales ilegítimas, celebradas sin el mandato pontificio.

Después de 2010, el acuerdo propuesto en esa época en el «Global Times» (publicado tal vez para sondear el terreno y estudiar posibles reacciones) no se hizo concreto. Poco tiempo después cayó nuevamente el «hielo» entre Pekín y los Palacios vaticanos, en ese que fue uno de los más enigmáticos cambios de escenario que han marcado las relaciones sino-vaticanas. Parolin, que años antes se había encargado de las negociaciones con los chinos en calidad de «vice ministro del Exterior» vaticano fue enviado, justamente en ese periodo crucial, a Venezuela como Nuncio apostólico (en otoño de 2009). Después, desde noviembre de 2011 hasta junio de 2012, los funcionarios chinos volvieron a organizar una serie de ordenaciones episcopales ilegítimas, celebradas sin el consenso del Obispo de Roma, y, por primera vez, la Santa Sede declaró públicamente que los obispos ordenados ilegítimamente habían caído automáticamente en la pena canónica de la excomunión.

A cuatro años de distancia, el nuevo artículo que publicó ayer el «Global Times» vuelve a sondear el terreno de las conjeturas sobre los posibles procedimientos para elegir a los obispos, que podrían ayudar a deshacer el nudo de las controversias. Se prefigura un «modelo chino» para las elecciones episcopales, semejante al «modelo vietnamita», en el que la Santa Sede (según las explicaciones que ofrece el «Global Times») elegiría a los candidatos para cada una de las diócesis de una lista de nombres aprobados conjuntamente con el gobierno, y esperaría el consenso del mismo gobierno antes de hacer oficial all nombramiento y reconocer la ordenación. Entre las consideraciones que expone el «Global Times» está la de un funcionario anónimo chino que pide que se determine un «tiempo máximo predefinido» para las negociaciones de selección y nombramiento de cada uno de los obispos diocesanos, porque, en opinión del representante anónimo de los aparatos de gobierno, después de cierto número de «rounds» sin éxito «no podemos someter una lista infinita de candidatos al Vaticano, si el Papa continúa negando su consenso».

El «Global Times» propone hipótesis y conjeturas sobre el sistema para los nombramientos de los obispos chinos tal vez con la intención de hacer pasar información parcial sobre el estado de las negociaciones sino-vaticanas y estudiar posibles reacciones de todas las partes involucradas. Pero, más allá de la confiabilidad (que debe ser verificada) de las informaciones y de las consideraciones sobre la mesa, la relevancia de la operación mediática queda demostrada por el mismo órgano al que fue encomendada.

El «Global Times» es un instrumento utilizado para que se conozcan en el exterior las líneas del Partido comunista chino. En este caso, el mensaje de fondo es claro y muy definido, más allá de las fórmulas y los estereotipos sobre el lenguaje convencional de la politica religiosa china. Esta vez, el «Global Times» pretende hacer saber al mundo que la China popular y la Santa Sede tienen una ocasión propicia e inédita para comenzar a resolver sus problemas. Una oportunidad que nunca había surgido con rasgos tan nítidos, gracias, principalmente, a la presencia contemporánea de dos líderes como Xi Jinping y Papa Francisco.

La intención china de «filtrar» una muestra de la aceleración en el versante de las relaciones con la Santa Sede queda demostrada con otro texto: poco antes del Año nuevo chino el «Global Times» publicó un primer comentario sobre la relevante entrevista de Papa Francisco en la que habló sobre China y sobre las esperanzas del pueblo chino (publicada el 2 de febrero en otro periódico digital, el «Asia Times», cuyos propietarios son israelíes y estadounidenses, y que se publica en Hong Kong). En esa primera reacción «en caliente», de tonos discordantes, algunas expresiones complacidas por el aprecio y el impulso que dedicaba la entrevista papal al pueblo y a los líderes chinos se alternaban con la repetición ritual de las formulas lingüísticas estándares de la política religiosa china, y no dejaba de repetir que las relaciones bilaterales sino-vaticanas habrían mejorado cuando el Vaticano aceptara los «principios independientes de los católicos chinos». A dos semanas de distancia, la entrevista papal ha sido evidentemente reinterpretada y «digerida» por los aparatos chinos durante las vacaciones del Año nuevo chino: en el nuevo análisis publicado por el «Global Times» ya no se repite el «acto debido» de reafirmar la necesaria «independencia» de la Iglesia china.

El analista Francesco Sisci, autor de la «entrevista china» con Papa Francisco, fue consultado por el «Global Times» y describió los procesos y las implicaciones (incluso de orden geopolítico) que impulsan a deshacer los nudos todavía pendientes en las relaciones entre la China popular y la Iglesia de Roma: el Papa, explica entre otras cosas el sinólogo italiano pero pequinés de adopción (investigador de estudios europeos en la Renmin University de China), puede ayudar a la comunicación entre China y el resto del mundo. Y el actual gobierno chino, «flexible y realista», tan atento a la importancia de los «soft-powers» globales, se ha dado cuenta del «soft super-power» representado por la Santa Sede en la época de Bergoglio. «Los chinos —concluye Scisci— no quisieran y no deberían perder la ocasión de encontrarse con el Papa, que encabeza este ‘soft super-power’, especialmente ahora que puede ayudar a disipar todos los miedos que hay en el mundo en relación con el crecimiento chino».

El periódico chino también reúne algunas consideraciones del estudioso Liu Guopeng sobre las relaciones sino-vaticanas: en esta fase ambas partes, anota el investigador en el Instituto de Estudios de las Religiones mundiales de la Academia china de Ciencias Sociales, «también pueden hablar mediante un tercer país como Italia o mediante intercambios individuales o de delegaciones, aunque no haya todavía un representante permanente chino ante el Vaticano». Pero el papel del principal testigo sobre las novedades que parecen preparar el terreno para un cambio en las relaciones entre el Vaticano y China es del cardenal estadounidense Theodore McCarrik (de 85 años), uno de los pocos purpurados occidentales verdaderamente apasionados por las cuestiones del catolicismo chino. El arzobispo emérito de Washington ha visitado China en 8 ocasiones, a partir de la década de los años noventa. Su último viaje al país de la Gran Muralla fue a principios de febrero de 2016; no fue «en misión oficial», sino solo para encontrarse con «viejos amigos». El anciano cardenal, primer purpurado occidental que entró a China después de la última fase de «impasse» que comenzó en 2010, explicó al «Global Times» con palabras simples y eficaces que la comunión jerárquica de cualquier obispo con el Sucesor de Pedro es una condición irrenunciable para quien recibe la ordenación episcopal en la Iglesia católica. Y recordó los tiempos de las excomuniones para los comunistas y de la destrucción de las religiones planeada por Mao Tse Tung. Pero subrayó que ahora «todo esto ha pasado», y que nadie en China puede arriesgarse a considerar a los católicos como subversivos. El cardenal estadounidense traza con líneas muy creíbles la nueva fase de las relaciones sino-vaticanas que podría comenzar gracias a Papa Francisco y Xi Jinping. Se dijo convencido de que el Presidente chino quiere comenzar «un nuevo, gran momento de la historia» con el Vaticano. «Muchas cosas que preocupan a China», recuerda el cardenal estadounidense, «también están en el centro de las preocupaciones del Papa: la atención por los pobres, los ancianos, los niños, el destino de nuestra civilización y en particular de la ecología. Veo que están sucediendo muchas cosas que podrían abrir las puertas verdaderamente, porque para el Presidente Xi y su gobierno son importantes las cosas que también son importantes para el Papa». Por este motivo, concluyó McCarrick, las afinidades entre ambos líderes podrían transformarse en un «don precioso para el mundo».


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La denuncia de los casos de pederastia. Spotlight

Spotlight, en primera plana: La verdad te liberará

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Eduardo Arriagada

 

 

 

 

 

 

 

Aunque su principal valor es la precisión del retrato. Una investigación periodística relevante asociada a un trabajo duro en busca de una verdad. Y momentos reales, reconocibles de tensión y frustración.

En una entrevista, Marty Baron, director del diario retratado en la película, afirmaba esta semana que “es obligación del periodista encontrar, reportear y publicar la verdad”. Y es esto de lo que se trata Spotlight. Porque más que detallar los abusos, la película se focaliza en mostrar el trabajo de un grupo de profesionales normales enfrentados a la cruda realidad de una situación mantenida en silencio por años por temor al escándalo y cuyo resultado había sido el de multiplicar víctimas.

Ocho años antes de que en Chile periodistas de CIPER o de TVN comenzaran a investigar los abusos que se cometían en nuestra Iglesia chilena, el diario Boston Globe había iniciado la publicación de una serie de 600 artículos que mostraban este mismo hecho reiterado a mil niños como consecuencia de silenciar denuncias. Y de reasignar a sacerdotes responsables a otras parroquias donde no conocían sus antecedentes.

Sirva estas palabras como un homenaje a los periodistas que han conseguido publicar denuncias bien investigadas logrando que la transparencia termine con situaciones de colusión y abuso en entornos de poder. El periodista debe seguir adelante con profesionalismo, consciente de que no es la negociación sino el buen periodismo ejercido con total libertad el que permite que una sociedad supere las situaciones que impiden una convivencia civilizada. La búsqueda de la verdad realizada por decenas de periodistas en diversas latitudes está teniendo un efecto liberador incluso para la misma Iglesia.

Eduardo Arriagada

Decano electo de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica.


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Siria: una solución política negociada. Será posible?

Siria: Enviado especial convocará la reanudación de las conversaciones para el 7 de marzo

El Enviado Especial del Secretario General para Siria, Staffan de Mistura. Foto de archivo: ONU/Jean-Marc Ferré

26 de febrero, 2016 — El enviado especial de la ONU para Siria anunció hoy que tiene el propósito de convocar al gobierno de Damasco y a la oposición para que reanuden las conversaciones en busca de una solución al conflicto de ese país el próximo lunes 7 de marzo.

Staffan de Mistura participó desde Ginebra en una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre los acontecimientos más recientes en Siria en la que se adoptó una resolución que apoya el cese de hostilidades en el país.

En su informe al Consejo, de Mistura subrayó que la convocatoria a la nueva ronda de negociaciones dependerá de que se respete el acuerdo para el cese de hostilidades –que empezará la medianoche del sábado, hora de Damasco–, y de la entrada de ayuda humanitaria.

El mediador de la ONU explicó que el recientemente creado Equipo de Tareas para el Cese de Hostilidades vigilará que ese acuerdo se respete, además de delinear el territorio controlado por el ISIS o Daesh y otras organizaciones terroristas que no son parte del cese de hostilidades.

De Mistura destacó el compromiso del gobierno sirio y de los grupos armados de oposición con esta tregua, al igual que su visión compartida sobre la necesidad de terminar la guerra.

“Estamos ahora en una encrucijada y tenemos la posibilidad de dar vuelta a la página en el conflicto sirio después de casi seis años de uno de los conflictos más sangrientos de los últimos tiempos. Puede ser una coyuntura histórica para poner fin a las muertes y la destrucción, y empezar una nueva vida o una nueva esperanza para los sirios”, puntualizó

En este sentido, consideró que el sábado será crucial para el curso que seguirá el proceso que busca una solución al conflicto y reiteró que la ONU hará todo lo que esté en sus manos para apoyarlo.

De Mistura llamó a aprovechar el cese de hostilidades para dar un mayor impulso al proceso político y para lograr un alto el fuego duradero.

Agregó que si bien la entrada de ayuda humanitaria es vital para paliar el sufrimiento de la población, debe realizarse en paralelo con el diálogo entre las partes y reiteró que la única vía es una solución política negociada.